El juicio por la muerte de Diego Maradona atraviesa una instancia determinante luego de las declaraciones de los peritos médicos que participaron de la investigación. Las defensas de los profesionales imputados aprovecharon las audiencias para cuestionar distintos puntos del informe de la Junta Médica, considerado una pieza central de la acusación.
La fiscalía sostiene que los siete profesionales de la salud acusados incurrieron en un accionar que podría encuadrarse como homicidio simple con dolo eventual. Según esa hipótesis, Maradona habría recibido una atención deficiente durante su internación domiciliaria y su muerte podría haberse evitado.
Sin embargo, los últimos testimonios abrieron nuevos interrogantes. Durante los interrogatorios realizados en los tribunales de San Isidro, los abogados defensores buscaron poner en duda el grado de certeza de las conclusiones médicas y señalaron diferencias entre los especialistas que participaron del análisis.
Uno de los momentos más destacados se produjo durante la declaración del cardiólogo Gustavo Di Niro, integrante del cuerpo pericial. Ante las preguntas de las defensas, el profesional admitió que en medicina no existen certezas absolutas. La afirmación fue considerada relevante por los abogados, que sostienen que las conclusiones de la Junta Médica no deberían interpretarse como determinantes.
El punto resulta especialmente importante porque la acusación debe demostrar que los imputados conocían el riesgo que atravesaba Maradona y, aun así, habrían continuado con una conducta que pudo contribuir a su fallecimiento.
A esto se sumaron diferencias sobre los antecedentes médicos del exfutbolista. Durante el proceso surgieron posiciones contrapuestas respecto de cuestiones como la hipertensión arterial y la hipertrofia cardíaca que habría presentado Maradona.
Mientras algunos integrantes de la Junta Médica sostuvieron que existían antecedentes compatibles con esas patologías, profesionales que habían atendido al exjugador durante su internación anterior en la Clínica Olivos plantearon otra versión.
Las diferencias llevaron a la defensa de Leopoldo Luque a pedir un careo entre especialistas, con el objetivo de confrontar los distintos criterios antes del cierre de la etapa de prueba.
El escenario obliga ahora a la fiscalía a defender con mayor precisión las conclusiones del informe médico que sostiene buena parte de su acusación. Para las defensas, en cambio, las contradicciones surgidas durante las audiencias representan una oportunidad para debilitar la hipótesis del dolo eventual.
Con el avance del juicio, cada una de estas diferencias tendrá que ser evaluada por el tribunal. El debate sobre qué ocurrió durante los últimos días de vida de Maradona y, especialmente, sobre si su muerte pudo evitarse, vuelve a quedar en el centro de la discusión judicial.