Las pericias toxicológicas realizadas a los conductores implicados en el accidente que dejó gravemente herido a Bastian Jeréz confirmaron la presencia de alcohol en sangre. La conductora del UTV, Naomi Quirós, de 24 años, registró 0,41 gramos por litro, mientras que Manuel Molinari, al volante de la camioneta Amarok, tuvo 0,25. En contraste, el padre del niño, Maximiliano Jeréz, dio negativo. Ninguno de los tres presentó rastros de drogas.
Los estudios se realizaron el lunes en el Laboratorio Químico de la Policía Científica, con muestras tomadas inmediatamente tras el siniestro y preservadas bajo cadena de custodia. La medida forma parte de las acciones judiciales para determinar la responsabilidad de los adultos involucrados.
El accidente ocurrió el 12 de enero en los médanos de La Frontera, cuando el UTV en el que viajaba Bastian con su familia colisionó con la camioneta. El menor sufrió lesiones graves y fue trasladado inicialmente a un hospital local, donde recibió dos cirugías, antes de ser derivado en helicóptero al Hospital Materno Infantil de Mar del Plata para atención especializada. El último parte médico indica que Bastian fue sometido a su sexta operación, incluyendo fijación cervical y traqueotomía. Actualmente permanece estable en terapia intensiva bajo seguimiento constante.
En paralelo, continúan las pericias mecánicas sobre ambos vehículos. Los resultados, junto con los análisis toxicológicos, serán determinantes para la fiscalía, que evalúa imputaciones por lesiones culposas y el grado de responsabilidad de cada conductor.
La investigación judicial también revisa si se respetaron las medidas de seguridad durante la circulación en la zona de médanos. Mientras tanto, el caso sigue siendo monitoreado de cerca por las autoridades y mantiene la atención pública por la gravedad del accidente y la condición del menor.