El presidente Javier Milei ratificó este viernes que no modificará su programa económico por motivos electorales y aseguró que profundizará las medidas de ajuste fiscal y control monetario para avanzar contra la inflación.
Durante su exposición en el 47° Congreso del Instituto de Altos Ejecutivos de Finanzas (IAEF), realizado en Puerto Iguazú, Misiones, el mandatario sostuvo que su Gobierno mantendrá el equilibrio de las cuentas públicas y una política monetaria restrictiva.
"Voy a redoblar la ortodoxia", afirmó Milei al referirse al rumbo que seguirá su administración. En ese sentido, descartó flexibilizar las medidas económicas y sostuvo que hacerlo podría generar nuevamente una aceleración de la inflación.
El Presidente también vinculó su estrategia con el escenario electoral y rechazó la posibilidad de modificar sus decisiones para obtener rédito político. "No voy a llegar a este momento para borrar con el codo lo que escribí con la mano", planteó al hablar de las elecciones de 2027.
Milei aseguró además que su compromiso es terminar "de una vez y para siempre" con la inflación y defendió el equilibrio fiscal como uno de los principales pilares de su gestión.
En su discurso, el mandatario también destacó las reformas impulsadas por su Gobierno y puso como ejemplo la modernización laboral. Según planteó, se trata de cambios que durante décadas no fueron implementados por distintas administraciones.
A su vez, volvió a cuestionar a sectores empresarios y políticos que critican las medidas oficiales y sostuvo que el Gobierno debe avanzar hacia una economía con mayor apertura y competencia.
Uno de los puntos centrales de su exposición fue la inversión. Milei destacó el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y afirmó que ya existen proyectos aprobados por más de 45.000 millones de dólares, mientras que otros 150.000 millones se encuentran en proceso de evaluación.
Según el Presidente, esos recursos podrían impulsar áreas estratégicas como energía, minería, infraestructura, tecnología y siderurgia, además de aumentar las exportaciones argentinas.
Milei también rechazó las críticas sobre el mercado laboral. Frente a quienes advierten sobre una crisis de empleo, sostuvo que durante su gestión se generaron alrededor de 500.000 puestos de trabajo y atribuyó parte de las bajas en el empleo formal al cierre de empresas que, según su interpretación, dependían de la protección estatal.
Otro de los ejes de su discurso fue la situación del crédito y la morosidad. El mandatario consideró que el sistema financiero atraviesa un proceso de adaptación después de años en los que, según afirmó, los bancos concentraron buena parte de sus operaciones en el financiamiento al Estado.
En ese contexto, rechazó los pedidos de intervención estatal para resolver los problemas de los deudores y sostuvo que las negociaciones entre bancos y clientes deben encontrar una solución dentro del propio mercado.
La exposición de Milei se produjo un día después de la cadena nacional en la que anunció nuevas medidas vinculadas con la cuestión Malvinas y anticipó la construcción de una base naval en Tierra del Fuego.
Con el escenario electoral cada vez más presente, el Presidente volvió a dejar en claro que no prevé cambios en su programa económico y que buscará sostener el equilibrio fiscal y la reducción de la inflación como ejes centrales de su gestión.