El Gobierno nacional condenó los incidentes registrados durante la marcha universitaria frente al Congreso y advirtió que quienes agredan a las fuerzas de seguridad o provoquen daños deberán responder ante la Justicia. Los enfrentamientos comenzaron durante la tarde, en medio de una movilización de estudiantes, gremios y organizaciones sociales.
La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, cuestionó los hechos y sostuvo que el derecho a manifestarse no justifica los actos de violencia. Además, afirmó que algunos grupos buscan desafiar a las fuerzas de seguridad y generar desorden en las calles.
Durante los disturbios, efectivos policiales y de Gendarmería utilizaron gases lacrimógenos y un camión hidrante para dispersar a los manifestantes. La situación se agravó cuando un grupo comenzó a arrojar piedras y a provocar destrozos en el mobiliario urbano.
El operativo de seguridad se desplegó en las inmediaciones del Congreso, donde se concentraron los manifestantes. Según la reconstrucción de los hechos, los primeros incidentes ocurrieron minutos antes de las 16, cuando comenzaron los daños en bancos y veredas, además de las agresiones contra los efectivos.
Con el avance de los enfrentamientos, un grupo de manifestantes arrojó piedras de gran tamaño contra los agentes que formaban un cordón policial detrás de las vallas. La respuesta de las fuerzas de seguridad incluyó el uso de gases y del vehículo hidrante para intentar recuperar el control de la zona.
En medio de la tensión, algunos participantes de la movilización denunciaron que la Policía actuó contra personas que se manifestaban pacíficamente. Un estudiante de la Universidad Nacional de La Plata sostuvo que había concurrido para expresar su reclamo sin violencia y cuestionó el accionar de los efectivos.
También se registraron escenas en las que manifestantes recogieron cápsulas de gases lacrimógenos y las colocaron en recipientes para reducir sus efectos antes de arrojarlas nuevamente hacia el cordón policial.
Tras los incidentes, Monteoliva insistió en que quienes cometan delitos, ataquen a los agentes o dañen bienes públicos deberán afrontar las consecuencias legales. La funcionaria remarcó que el cumplimiento de la ley alcanza a todos los ciudadanos.
La jornada dejó expuesta la tensión entre las fuerzas de seguridad y algunos sectores de la movilización universitaria, en una protesta que reunió a estudiantes, sindicatos y organizaciones sociales frente al Congreso.