La quinta Marcha Federal Universitaria estuvo marcada por enfrentamientos frente al Congreso de la Nación, donde efectivos de seguridad utilizaron gases lacrimógenos y un camión hidrante para dispersar a grupos de manifestantes. Los incidentes ocurrieron mientras estudiantes, docentes y representantes gremiales participaban del acto central en reclamo por el financiamiento de las universidades públicas.
Los disturbios comenzaron minutos antes de las 16, cuando un grupo de personas rompió bancos y partes de las veredas y arrojó piedras contra el cordón policial instalado frente al vallado. La situación escaló rápidamente y obligó a las fuerzas de seguridad a intervenir para contener los ataques.
Durante los enfrentamientos, algunos manifestantes lanzaron piedras de gran tamaño y objetos contra los efectivos. También hubo intentos de derribar las vallas que protegían el acceso al Congreso. Ante esa situación, Gendarmería recurrió al camión hidrante para dispersar a quienes protagonizaban los incidentes.
Los episodios se concentraron sobre la avenida Rivadavia, entre Callao y Rodríguez Peña, en medio de una importante convocatoria en defensa de la educación superior pública. Mientras se desarrollaban los disturbios, el acto central continuó con la participación de estudiantes, docentes y dirigentes sindicales.
Desde el escenario se pronunciaron consignas vinculadas con la defensa de la universidad y la soberanía nacional. Sin embargo, los estruendos, el movimiento de las fuerzas de seguridad y el ruido de las motocicletas dificultaron que los asistentes pudieran escuchar con claridad a los oradores.
La tensión también alteró la permanencia del público en las inmediaciones. Parte de los manifestantes comenzó a retirarse y algunas personas buscaron refugio en bares de la zona. Varios locales no permitieron el ingreso, mientras que otros optaron por bajar sus persianas ante el desarrollo de los incidentes.
En paralelo, las fuerzas de seguridad mantuvieron el operativo frente al vallado, con efectivos motorizados y el camión hidrante preparado para intervenir nuevamente en caso de que se reanudaran los enfrentamientos.
La protesta tuvo como eje central el reclamo por mayores recursos para las universidades nacionales, en un contexto de discusión sobre el presupuesto educativo y las condiciones de funcionamiento de las instituciones públicas. La movilización convocó a distintos sectores de la comunidad educativa, que se concentraron para expresar su preocupación por el financiamiento universitario.
Pese a los incidentes registrados en las inmediaciones del Congreso, el acto continuó con la presencia de estudiantes, docentes y representantes gremiales, que sostuvieron el reclamo por la educación pública.
La jornada combinó así una amplia convocatoria en defensa de las universidades con momentos de tensión entre manifestantes y fuerzas de seguridad, que desplegaron un operativo para controlar la situación en uno de los principales puntos de concentración.