Javier Milei ratificó su alineamiento con Donald Trump, cuestionó al presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva y expresó su respaldo a Flavio Bolsonaro durante una gala en Estados Unidos, donde recibió un reconocimiento por su liderazgo internacional.
En su discurso, el mandatario defendió el rumbo económico de su gestión y sostuvo que la Argentina atraviesa una etapa de reconstrucción basada en la libertad, la propiedad privada y la iniciativa individual.
Milei afirmó que asumió el Gobierno en 2023 con el país al borde de una nueva hiperinflación, situación que atribuyó a las políticas de anteriores administraciones. Según planteó, el ajuste y las reformas impulsadas desde su llegada al poder buscaron evitar una crisis mayor.
El Presidente también cuestionó los modelos políticos de Cuba y Venezuela, a los que presentó como ejemplos de concentración del poder. En paralelo, destacó el papel de Trump en el escenario internacional y reivindicó su agenda política.
Uno de los tramos más contundentes del discurso estuvo dedicado a Brasil. Milei calificó a Flavio Bolsonaro como un amigo y pronosticó su triunfo frente a Lula en el balotaje previsto para fin de mes. Además, envió un mensaje de apoyo al expresidente Jair Bolsonaro, a quien consideró víctima de una persecución política.
El jefe de Estado interpretó distintos resultados electorales de la región como señales de un cambio de orientación política y aseguró que América Latina avanza hacia un mayor protagonismo de las ideas liberales.
En materia económica, defendió el Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI), presentado como una herramienta central para atraer capitales mediante beneficios fiscales y garantías jurídicas. Aseguró que el programa reúne proyectos aprobados por más de 76.000 millones de dólares y otras iniciativas pendientes por unos 132.000 millones.
También destacó el desempeño del sector energético y anticipó que la Argentina comenzará a exportar gas natural licuado a Europa en 2027.
Por último, Milei llamó a defender lo que definió como el legado de Occidente, con énfasis en la democracia, la libertad individual y el Estado de derecho. En ese marco, criticó las regulaciones europeas y advirtió sobre los riesgos económicos y políticos que, a su juicio, enfrenta ese continente.