La Justicia de Salta imputó de manera provisional a un hombre de 49 años acusado de interceptar y atropellar a su expareja en la localidad de Hipólito Yrigoyen, en el departamento Orán. El hecho ocurrió durante la madrugada del 9 de febrero y dejó a la mujer con lesiones en ambas piernas. Según la investigación, el acusado tenía medidas judiciales vigentes que le prohibían ejercer actos de violencia contra la víctima.
La fiscal penal de Pichanal, María Sofía Fuentes, interviene en la causa y dispuso la imputación por los delitos de lesiones leves doblemente agravadas, amenazas y desobediencia judicial, en concurso real. La calificación responde tanto al vínculo previo entre las partes como al incumplimiento de una restricción impuesta meses atrás por la Justicia.
De acuerdo con la denuncia radicada por la damnificada, la relación de pareja había finalizado aproximadamente un año atrás y ambos tienen un hijo en común. Desde entonces, según consta en las actuaciones, existían antecedentes de conflicto y presentaciones judiciales previas.
El episodio que derivó en la imputación se inició en un local bailable de Hipólito Yrigoyen, donde la mujer se encontraba compartiendo la noche con familiares. En ese contexto, se presentó la actual pareja del acusado y, siempre según la versión de la denunciante, se dirigió hacia ella con expresiones intimidantes, lo que generó una situación de tensión dentro del lugar.
Ante ese escenario, la mujer decidió retirarse para evitar mayores inconvenientes. Junto a su sobrina, abordó una motocicleta y se dirigió hacia el domicilio de su hermana, en el barrio 20 Viviendas. Sin embargo, cuando estaban por llegar, fueron interceptadas de frente por el acusado, quien circulaba en una camioneta.
La maniobra habría sido directa y violenta. La moto terminó impactando y ambas ocupantes cayeron pesadamente al asfalto. Según el relato incorporado a la causa, lejos de detenerse para asistirlas, el hombre habría avanzado con el vehículo y pasado sobre las piernas de su expareja. En ese momento, además, le habría proferido amenazas, haciendo referencia de manera despectiva a las denuncias anteriores y a la restricción judicial vigente.
El hecho fue presenciado por familiares y vecinos de la zona, quienes salieron al advertir lo que ocurría en la calle. La rápida intervención de allegados permitió asistir a la mujer y dar aviso a las autoridades.
Como consecuencia del ataque, la víctima sufrió laceraciones en ambas piernas. Las lesiones fueron certificadas por un profesional médico ese mismo día, quedando incorporadas al expediente como parte de la prueba inicial.
Desde el Ministerio Público Fiscal se destacó que el acusado contaba con denuncias previas por situaciones de violencia y que había sido debidamente notificado de medidas judiciales dispuestas en septiembre de 2025. Dichas medidas le ordenaban abstenerse de ejercer cualquier tipo de agresión, intimidación o contacto que pudiera poner en riesgo a la mujer.
La imputación por desobediencia judicial se sustenta precisamente en ese incumplimiento. En la provincia de Salta, la violación de restricciones impuestas en el marco de causas por violencia de género constituye un delito autónomo, especialmente cuando el desoír la orden judicial deriva en nuevos hechos de agresión.
El caso vuelve a poner en el centro de la escena la problemática de la violencia contra las mujeres en el norte salteño, una situación que continúa generando preocupación en distintos puntos de la provincia. Localidades como Hipólito Yrigoyen, Pichanal y Orán registran de manera sostenida denuncias vinculadas a conflictos de pareja, amenazas y agresiones físicas, muchas veces con antecedentes de intervenciones judiciales previas.