Amado Boudou volvió a meterse en la discusión sobre el futuro económico del peronismo y dejó una definición que promete alimentar el debate interno de cara a 2027.
El exvicepresidente sostuvo que un eventual gobierno peronista debería desandar varias de las principales políticas económicas impulsadas por Javier Milei y planteó cuatro cambios concretos para modificar el rumbo.
Durante una intervención en su programa de radio en AM530, Boudou cuestionó la reforma laboral, puso en duda que el superávit fiscal deba seguir siendo una prioridad, propuso recuperar los subsidios para reducir las tarifas y reclamó un “shock distributivo” para mejorar los ingresos.
Sus planteos no constituyen, por ahora, un programa electoral formal del peronismo, pero exhiben una línea económica que busca diferenciarse de manera frontal del esquema aplicado por la actual administración.
Reforma laboral: Boudou quiere tirar abajo el cambio impulsado por Milei
Uno de los primeros puntos que puso sobre la mesa el exvicepresidente fue la legislación laboral. Boudou planteó directamente la derogación de las modificaciones impulsadas por el Gobierno y sostuvo que el próximo candidato presidencial del peronismo debería incluir esa reversión entre sus prioridades.
La reforma laboral oficial introdujo cambios en distintas reglas vinculadas con las relaciones de trabajo. El debate abarca aspectos relacionados con la contratación, la organización laboral y determinados mecanismos asociados a las indemnizaciones y al funcionamiento del mercado de trabajo.
La posición de Boudou apunta, en consecuencia, a desarmar ese nuevo marco y recuperar buena parte del esquema anterior. Su propuesta aparece como una de las diferencias más marcadas entre la agenda económica que plantea para el peronismo y las reformas estructurales que impulsa el Gobierno.
El superávit fiscal vuelve a quedar en el centro de la pelea económica
El segundo eje es todavía más sensible para el actual modelo económico. Boudou sostuvo que hay que “terminar con la idea del superávit fiscal”, en contraposición con la centralidad que el Gobierno de Milei le asigna al equilibrio de las cuentas públicas.
La administración nacional convirtió el resultado fiscal positivo en uno de los pilares de su programa económico. La discusión planteada por Boudou implica cuestionar esa prioridad como objetivo permanente de la política económica.
En sus declaraciones, el exvicepresidente no presentó un esquema detallado de reemplazo ni especificó qué nivel de déficit consideraría aceptable para un eventual gobierno peronista. Su planteo quedó formulado como un cambio de criterio: dejar de considerar el superávit como una condición central del programa económico.
La propuesta de volver a subsidiar las tarifas
El tercer punto está vinculado con los servicios públicos. Boudou propuso recuperar un esquema de subsidios destinado a reducir el precio que pagan los usuarios por las tarifas.
La idea representa un cambio respecto del proceso de reducción y focalización de subsidios que lleva adelante la actual gestión. El exvicepresidente planteó que el Estado vuelva a intervenir de manera más directa para abaratar las facturas que reciben los hogares.
En sus declaraciones no precisó cuál sería el alcance del eventual esquema, cuánto representaría en términos fiscales ni de qué manera se financiaría. Esos aspectos quedarían para una eventual discusión programática dentro del peronismo.
El “shock distributivo” que propone Boudou para aumentar los ingresos
El cuarto eje es el denominado “shock distributivo”. Boudou sostuvo que es necesario impulsar una política que permita que la población tenga mayores ingresos.
La formulación aparece asociada a una estrategia de redistribución del ingreso, aunque el exvicepresidente no detalló en esa intervención cuáles serían las herramientas concretas para conseguirlo ni cómo se combinaría esa política con el resto de sus propuestas.
El concepto abre además una discusión sobre el financiamiento de una eventual expansión del ingreso disponible, especialmente si se combina con una reducción de tarifas mediante subsidios y con una política fiscal menos orientada al superávit.
Las cuatro definiciones trazan una línea económica claramente diferenciada del programa del Gobierno. Mientras Milei sostiene el equilibrio fiscal como uno de los pilares de su administración y avanzó con reformas en el mercado laboral y con una reducción de subsidios, Boudou plantea revertir esas orientaciones.