La reciente crecida del río Vaqueros, que arrasó con una casilla de herramientas y otros elementos de las cuadrillas trabajando en la zona, despertó rumores sobre posibles daños en las obras de infraestructura vial en Salta.
Sin embargo, las bases de los nuevos puentes no sufrieron impacto alguno, y los equipos ya retomaron las tareas con normalidad. Este episodio, que ocurrió en la mañana de ayer, puso en evidencia la fuerza de la naturaleza en el norte argentino, pero no alteró el cronograma de un proyecto clave para la conectividad en la región.
Desde que se reactivó la obra en abril de 2025, gracias a un acuerdo entre el gobierno nacional y provincial, el ritmo de ejecución se mantiene firme. Los trabajadores, tras recuperar parte de los implementos arrastrados por el agua, volvieron a enfocarse en los avances. En Salta, donde el tráfico vehicular en el área metropolitana crece año a año, esta autopista representa una solución esperada para descongestionar rutas y mejorar la seguridad en los traslados diarios.
El proyecto de la Autopista de Circunvalación de Vaqueros incluye dos puentes de doble carril, junto con cuatro kilómetros de vía rápida equipada con platabanda central, veredas, tres rotondas, iluminación LED y una ciclovía. Estas mejoras no solo facilitarán el flujo de vehículos, sino que también promoverán opciones de movilidad sustentable en la provincia. Para los vecinos de La Caldera y alrededores, que dependen de un viejo puente desde 1913, esta iniciativa marca un antes y un después en la vinculación con la capital salteña.
Además, el antiguo puente metálico, con su estructura angosta y histórica, se reutilizará en un tercer paso peatonal y ciclístico, ubicado aguas abajo. Las bases para esta reconversión ya están listas, lo que añade un toque turístico al conjunto. En un contexto donde las obras viales en Argentina enfrentan desafíos climáticos, este enfoque innovador resalta la planificación a largo plazo en Salta.
Las autoridades enfatizan la robustez de las construcciones, con pilotes de hormigón armado que llegan hasta 14,50 metros de profundidad bajo el cauce del río Vaqueros. Estos elementos, con diámetros de hasta 1,40 metros y camisas de acero, garantizan estabilidad frente a crecidas futuras. En una zona propensa a eventos climáticos intensos, como las lluvias torrenciales en el noroeste argentino, esta ingeniería ofrece tranquilidad a los usuarios.
Una vez habilitado el primer puente en abril, se iniciará la construcción del segundo, con características similares para duplicar la capacidad vehicular. Las vigas de 25 metros de largo ya están preparadas para su colocación, acelerando el proceso. Para los salteños que transitan diariamente por estas rutas, esto significa menos atascos y mayor eficiencia en el transporte, alineado con las demandas de crecimiento urbano en la provincia.
En definitiva, pese a la crecida del río Vaqueros, el avance de la Autopista de Circunvalación confirma el compromiso con el desarrollo vial en Salta. Los residentes pueden confiar en que las estructuras resistirán las inclemencias del tiempo, contribuyendo a una mejor calidad de vida en el área metropolitana.
Con información de El Tribuno