El estacionamiento medido en la ciudad de Salta subió a $700 por hora desde principios de enero, pero los trabajadores del sistema advierten que el ajuste sigue siendo insuficiente frente a la inflación acumulada.
Oscar Luna, permisionario del sistema, señaló que el aumento estaba previsto por ordenanza, aunque aclaró que el sector había solicitado un valor de entre 800 y 1.000 pesos por hora. “Siempre llegamos varios meses atrasados respecto a los aumentos de precios. La situación económica es difícil y trabajamos al día”, comentó.
El reclamo se presentó a fines del año pasado, en medio de fuertes subas en alimentos y servicios, y afecta a unas 850 familias que dependen del estacionamiento medido en Salta. “Para muchos, este trabajo no es solo un ingreso: nos permite sentirnos útiles y llevar el pan a casa”, explicó Luna, que además destacó su propia experiencia como trabajador con discapacidad.
Los automovilistas, según los permisionarios, reaccionan de manera dividida: algunos comprenden la necesidad del ajuste, mientras que otros se muestran reticentes a pagar. Aun así, el estacionamiento salteño sigue siendo más barato que en otras provincias, donde los valores superan los 800 pesos por hora.
Los trabajadores reclaman que se escuche más su voz y que se definan tarifas que reflejen la realidad económica. La suba a $700 representa un avance, pero para el sector sigue siendo un monto que no permite cubrir plenamente los costos diarios ni compensar el atraso histórico frente a la inflación.
En Salta, el sistema de estacionamiento medido cumple un papel clave en la organización del tránsito y la rotación de vehículos en zonas céntricas, pero los permisionarios advierten que su sostenimiento depende de ajustes más equitativos que garanticen ingresos dignos para las familias que viven de esta actividad.