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Salud y resiliencia

El Teto Medina enfrenta un cáncer de colon y mantiene una actitud positiva

El conductor contó que fue diagnosticado con cáncer de colon con metástasis hepática, habló del tratamiento que atraviesa y dejó un mensaje de fortaleza.

El Teto Medina enfrenta un cáncer de colon y mantiene una actitud positiva

Marcelo “Teto” Medina decidió contar en primera persona uno de los momentos más difíciles de su vida. Con un mensaje directo y cargado de emoción, el conductor confirmó que hace tres meses fue diagnosticado con cáncer de colon con metástasis en el hígado y que actualmente se encuentra en pleno tratamiento. La noticia generó una fuerte repercusión entre sus seguidores, que rápidamente se volcaron a expresarle apoyo y afecto.

El presentador explicó que la enfermedad fue detectada a tiempo para avanzar con una intervención quirúrgica inicial, que resultó exitosa. Tras la operación, comenzó con sesiones de quimioterapia como parte del tratamiento indicado por el equipo médico que lo acompaña. En paralelo, no descartó la posibilidad de una nueva cirugía en el hígado, aunque aclaró que todo depende de la evolución clínica y de cómo responda su organismo en esta etapa.

Lejos de dramatizar, Medina eligió un tono sereno y esperanzador para comunicar la noticia. Remarcó que se siente contenido, cuidado y confiado en el proceso que está atravesando. También agradeció de manera especial los mensajes recibidos en redes sociales, que describió como un impulso anímico clave para transitar días complejos, atravesados por la incertidumbre y el esfuerzo físico que implican los tratamientos oncológicos.

El cáncer de colon es una de las enfermedades oncológicas más frecuentes en la Argentina y su detección temprana resulta fundamental para mejorar el pronóstico. En ese sentido, el testimonio del conductor volvió a poner sobre la mesa la importancia de los controles médicos, la consulta temprana ante síntomas persistentes y el seguimiento profesional. Sin proponérselo, su relato abrió un espacio de reflexión colectiva sobre la salud y el cuidado del cuerpo.

A pesar del impacto del diagnóstico, Medina dejó en claro que no piensa bajar los brazos. Destacó que mantiene una actitud positiva y que intenta enfocarse en el día a día, valorando los pequeños avances y los gestos de acompañamiento. Para él, la clave está en no perder el eje emocional y sostener una mirada agradecida, incluso en contextos adversos.

En ese camino, hay otro aspecto central de su vida que sigue ocupando un lugar prioritario: su recuperación de las adicciones. El conductor recordó que hace años tomó la decisión de iniciar un proceso profundo de cambio personal, que continúa hasta hoy. Esa experiencia previa, marcada por la constancia y el compromiso, aparece ahora como una fortaleza extra para enfrentar la enfermedad.

Actualmente, Medina continúa participando en charlas y encuentros en comunidades terapéuticas, donde comparte su experiencia y acompaña a otras personas que transitan procesos similares. Según contó, ese contacto permanente con historias de lucha y superación le permite mantener los pies sobre la tierra y reforzar su propia motivación. “Disfrutar cada día” no es, para él, una frase hecha, sino una práctica cotidiana.

En una reflexión posterior, el conductor profundizó sobre la importancia de valorar lo esencial. Habló de los afectos, de la familia, de los amigos y de todo aquello que muchas veces queda relegado por la vorágine diaria. Su mensaje apuntó a correrse de la lógica de la falta permanente y a reconocer lo que sí está presente, incluso en los momentos difíciles.

También hubo lugar para una mirada introspectiva sobre el miedo y la autoestima. Medina invitó a animarse a vivir con menos temor, a fortalecer el amor propio y a entender que el cuidado emocional es tan importante como el físico. Sus palabras resonaron con fuerza entre quienes siguen su trayectoria desde hace años y valoran su honestidad al compartir procesos personales complejos.

La noticia sobre su estado de salud no solo conmovió por la gravedad del diagnóstico, sino también por la manera en que eligió comunicarlo: sin golpes bajos, sin ocultamientos y con un mensaje que busca generar conciencia y acompañamiento. En tiempos donde la exposición suele ser superficial, su testimonio se destacó por la profundidad y la humanidad con la que fue expresado.

Mientras continúa con el tratamiento y se enfoca en su recuperación, Teto Medina dejó en claro que no piensa alejarse de aquello que le da sentido a su vida. Con prudencia y respetando los tiempos médicos, sigue apostando al contacto con la gente, al intercambio sincero y a la construcción de mensajes que promuevan el cuidado, la empatía y la esperanza.

Su historia, atravesada por la enfermedad pero también por la resiliencia, se suma a tantas otras que invitan a repensar prioridades. En ese cruce entre salud, reflexión y compromiso personal, el conductor eligió pararse desde un lugar auténtico, convencido de que compartir también puede ser una forma de sanar.


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