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Julián, el salteño que venció las quemaduras tras 8 meses de lucha en el Materno Infantil

Tras 75 cirugías y una prolongada internación, el niño regresó a su hogar en Animaná

Julián, el salteño que venció las quemaduras tras 8 meses de lucha en el Materno Infantil

Julián, un niño oriundo de Animaná, regresó a su hogar después de ocho meses de internación en el Hospital Público Materno Infantil de Salta, donde atravesó un largo proceso de recuperación tras sufrir quemaduras graves que afectaron más del 75% de su cuerpo. Su alta médica marca el cierre de un episodio que movilizó a distintos equipos de salud y dejó en evidencia la capacidad de la provincia para atender casos de alta complejidad pediátrica.

El accidente ocurrió en abril de 2025 en Cafayate, cuando Julián sufrió quemaduras de tipo B en gran parte de su cuerpo. Inmediatamente fue trasladado en ambulancia hasta la capital salteña, ingresando al área de emergencias pediátricas del Materno Infantil, donde fue estabilizado y preparado para una serie de intervenciones quirúrgicas que serían decisivas para su recuperación.

Durante su internación, el pequeño atravesó más de 70 cirugías y pasó por distintas unidades del hospital, desde terapia intensiva y cuidados intermedios hasta la sala de recuperación pediátrica. Cada etapa del tratamiento estuvo acompañada de un abordaje interdisciplinario que incluyó a kinesiólogos, psicólogos, enfermeros, cirujanos plásticos, pediatras, nutricionistas y especialistas en hematología y fisiatría. Incluso, la Escuela Hospitalaria Dr. Andrés Cornejo garantizó la continuidad educativa de Julián durante su prolongada estadía en el hospital.

Los procedimientos quirúrgicos consistieron en colgajos, injertos y curaciones complejas. En nueve oportunidades, Julián fue derivado a sesiones de cámara hiperbárica para mejorar la movilidad y funcionalidad de los tejidos afectados. La coordinación constante entre los distintos profesionales y la dedicación de su familia fueron fundamentales para superar cada etapa del tratamiento, que demandó esfuerzo, paciencia y una gran resiliencia.

Cristina, su mamá, acompañó cada paso del proceso, convirtiéndose en una pieza clave del equipo de cuidado. La combinación de apoyo familiar y asistencia profesional permitió que Julián alcanzara un estado de salud que hoy le permite continuar su recuperación en su pueblo natal.

Actualmente, Julián sigue con tratamientos de kinesiología en Animaná y realizará visitas periódicas a Salta Capital para controles médicos, asegurando así la continuidad del seguimiento especializado. Su caso se ha convertido en un ejemplo de superación y de la capacidad de los hospitales públicos de Salta para enfrentar emergencias pediátricas graves con un enfoque integral y humano.

La historia de Julián no solo refleja el trabajo de los profesionales de la salud, sino también la importancia de contar con infraestructura adecuada en la provincia para atender situaciones de alta complejidad. Además, subraya el valor de la colaboración entre distintas especialidades médicas y del acompañamiento familiar en procesos largos de recuperación.

En un contexto donde las quemaduras graves requieren tratamientos prolongados y multidisciplinarios, el caso de Julián destaca cómo la combinación de esfuerzo médico, tecnología y contención familiar puede marcar la diferencia. Su regreso a Animaná simboliza no solo el final de una etapa crítica, sino también el inicio de un camino hacia la recuperación plena, con la posibilidad de retomar una vida lo más normal posible dentro de su comunidad.

El Materno Infantil de Salta se consolida así como un centro de referencia para casos pediátricos complejos en el norte argentino, mostrando la capacidad de la provincia para ofrecer tratamientos especializados y acompañamiento integral a pacientes y familias que atraviesan situaciones extremas. La historia de Julián es un testimonio de esperanza, dedicación y resiliencia que inspira a toda la comunidad salteña.


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