Durante la presentación del Hospital Público Digital SAFESA, el gobernador Gustavo Sáenz se sometió a un estudio médico en vivo que arrojó resultado negativo. El procedimiento, una rinoscopía realizada frente a cámaras y sin aviso previo, se convirtió en el momento más destacado del acto oficial y fue interpretado como un gesto de cumplimiento del decreto que establece controles médicos y toxicológicos obligatorios para los funcionarios públicos.
La escena se desarrolló en tiempo real, con transmisión abierta, y tuvo como protagonistas al propio Sáenz y al vicegobernador Antonio Marocco, quienes aceptaron someterse al estudio durante el evento. Sin explicaciones técnicas extensas ni anuncio previo, el procedimiento quedó registrado como parte de la jornada institucional, en un contexto marcado por la discusión pública sobre la transparencia y las exigencias a quienes ejercen cargos en el Estado.
El control se dio en el marco del Decreto de Necesidad y Urgencia N.º 32/2026, firmado por el gobernador, que establece la obligatoriedad de exámenes médicos y toxicológicos para funcionarios de los tres poderes del Estado. La norma alcanza no solo al gobernador y al vicegobernador, sino también a ministros, legisladores, jueces, fiscales, intendentes y a toda persona que se incorpore a la función pública dentro de los organismos comprendidos.
Según lo dispuesto en el decreto, los controles deben realizarse bajo protocolos que garanticen la confidencialidad de los resultados, la posibilidad de contrapruebas y el resguardo de los datos personales. Además, la negativa injustificada a someterse a los exámenes puede derivar en sanciones administrativas, de acuerdo con lo previsto por la normativa vigente.
Si bien la rinoscopía realizada en vivo no forma parte estrictamente del test toxicológico contemplado por el DNU, el gesto político fue leído como una señal de alineamiento con las exigencias que el propio Ejecutivo fijó para el conjunto de los funcionarios. La decisión de realizar el estudio frente a cámaras buscó reforzar el mensaje de cumplimiento y exposición pública de quienes están alcanzados por la norma.
El acto oficial tenía como objetivo central la presentación del Hospital Público Digital SAFESA, un sistema orientado a fortalecer la atención remota y el acceso a servicios de salud a través de herramientas digitales. Sin embargo, el procedimiento médico realizado por las máximas autoridades provinciales terminó concentrando la mayor atención, desplazando momentáneamente los anuncios técnicos vinculados al nuevo esquema sanitario.
Desde el Ejecutivo remarcan que el decreto apunta a establecer reglas claras para el ejercicio de la función pública, con controles periódicos que alcancen a todos los niveles del Estado. En ese sentido, la realización del estudio en un ámbito institucional y abierto fue interpretada como una forma de marcar el rumbo que deberán seguir el resto de los funcionarios alcanzados por la normativa.
La implementación de exámenes médicos y toxicológicos obligatorios se inscribe en un contexto más amplio de demandas sociales vinculadas a la transparencia, la idoneidad y la responsabilidad de quienes ocupan cargos públicos. En Salta, la medida generó repercusiones desde su anuncio, tanto por su alcance como por las condiciones en las que deberán llevarse adelante los controles.
Mientras tanto, la presentación del Hospital Público Digital SAFESA continuó con la exposición de sus principales características, orientadas a mejorar la atención, optimizar recursos y ampliar la cobertura del sistema de salud mediante herramientas tecnológicas. No obstante, la imagen del gobernador y el vicegobernador sometiéndose a un estudio médico en vivo quedó instalada como el hecho más visible del acto.
El resultado negativo del control y su realización pública reforzaron el mensaje político del Ejecutivo provincial, en una jornada que combinó anuncios sanitarios con una señal concreta de cumplimiento de las reglas que rigen para quienes ejercen funciones en el Estado.