El fuerte temporal que se desató durante la tarde de este viernes 2 de enero puso en vilo a gran parte de la provincia de Salta, con especial impacto en la ciudad Capital y en localidades del Valle de Lerma. Las intensas tormentas, acompañadas por abundante caída de agua, ráfagas de viento y episodios de granizo, generaron cortes de luz en distintos barrios y zonas aledañas, complicando la jornada de vecinos y comerciantes en pleno inicio del fin de semana.
Desde las primeras horas de la tarde comenzaron a reportarse fallas en el suministro eléctrico en varios sectores de la Capital salteña, así como también en localidades como La Viña, Coronel Moldes y áreas cercanas. El fenómeno meteorológico se presentó con fuerza, superando en poco tiempo la capacidad de escurrimiento en algunos puntos y provocando inconvenientes en la infraestructura eléctrica, principalmente por la caída de ramas, objetos desplazados por el viento y el impacto del granizo sobre las líneas aéreas.
Los equipos técnicos de la empresa distribuidora de energía se desplegaron de manera inmediata en las zonas afectadas para evaluar los daños y avanzar con las tareas de reparación. Según se informó, los trabajos se realizan bajo estrictos protocolos de seguridad, teniendo en cuenta que las condiciones climáticas siguen siendo inestables y que existe riesgo tanto para el personal como para la población en general.
En varios barrios de la ciudad de Salta, los vecinos señalaron interrupciones intermitentes del servicio, con cortes que se extendieron por lapsos variables. En algunos casos, la falta de energía coincidió con calles anegadas y desagües colapsados, una postal que se repite cada vez que las lluvias intensas caen en cortos períodos de tiempo. Comercios, viviendas particulares y emprendimientos gastronómicos debieron adaptarse a la situación, recurriendo a iluminación de emergencia o suspendiendo actividades por precaución.
El impacto del temporal no se limitó únicamente a la Capital. En el Valle de Lerma, localidades como La Viña y Coronel Moldes también registraron inconvenientes en el suministro eléctrico, además de caminos complicados por la acumulación de agua y barro. La combinación de tormentas fuertes y granizo generó preocupación entre los productores de la zona, especialmente en áreas rurales donde las líneas eléctricas recorren largas distancias y son más vulnerables a este tipo de fenómenos.
De acuerdo a la alerta meteorológica vigente, las condiciones de inestabilidad continuarán durante lo que resta del día y podrían extenderse a las próximas horas en gran parte del territorio provincial. Este escenario mantiene en alerta tanto a los organismos de emergencia como a las empresas de servicios, ya que no se descartan nuevas interrupciones del suministro eléctrico si las tormentas persisten o se intensifican.
Ante este panorama, se reiteraron una serie de recomendaciones de seguridad destinadas a reducir riesgos y prevenir accidentes. Una de las principales indicaciones es cortar el suministro eléctrico desde el interruptor general del hogar en caso de que ingrese agua a la vivienda, una medida clave para evitar descargas eléctricas. También se insiste en evitar cualquier tipo de contacto con cables cortados o instalaciones eléctricas externas, aun cuando parezcan inofensivas.
Otro punto central es no intentar retirar por cuenta propia objetos que hayan caído sobre las líneas aéreas de energía, como ramas, chapas u otros elementos arrastrados por el viento. Estas situaciones deben ser atendidas únicamente por personal capacitado, ya que representan un serio peligro. Asimismo, se recomienda no circular por la vía pública en calles anegadas, donde además del agua acumulada pueden existir pozos, bocas de tormenta destapadas o cables ocultos.
Permanecer en un lugar seguro y a resguardo mientras duren las tormentas es otra de las sugerencias reiteradas, especialmente para niños, personas mayores y quienes viven en zonas propensas a anegamientos. En Salta, los temporales de verano suelen ser intensos y repentinos, por lo que la prevención y la prudencia resultan fundamentales para atravesar estas situaciones sin mayores consecuencias.
El monitoreo de la situación es permanente y las cuadrillas continúan recorriendo los distintos puntos afectados para restablecer el servicio eléctrico en el menor tiempo posible. La prioridad está puesta en garantizar la seguridad y normalizar el suministro de manera progresiva, a medida que las condiciones climáticas lo permiten.
Este nuevo episodio vuelve a poner en foco la vulnerabilidad de la infraestructura urbana y eléctrica frente a eventos climáticos cada vez más extremos, una realidad que se repite en Salta y en otras provincias del norte argentino. Mientras tanto, la comunidad sigue de cerca la evolución del clima, con la expectativa de que las lluvias den una tregua y permitan retomar la normalidad tras una jornada marcada por el temporal, los cortes de luz y la incertidumbre.