El conflicto entre Mauro Icardi y Wanda Nara sumó en las últimas horas un nuevo y delicado capítulo, esta vez vinculado a la seguridad digital y a una posible avanzada judicial. Según confirmó su abogada, Elba Marcovecchio, el futbolista sufrió un intento de hackeo en sus redes sociales luego de que se hicieran públicos chats privados y se exhibiera su número de teléfono personal.
El episodio se produjo tras una serie de declaraciones televisivas de la empresaria y conductora, quien mostró capturas de conversaciones privadas y datos sensibles del delantero. La situación generó un fuerte malestar en Icardi, que no tardó en salir a desmentir públicamente la supuesta buena relación que, según su expareja, aún mantienen.
De acuerdo a lo explicado por Marcovecchio, la difusión del número telefónico del jugador no fue un hecho menor ni una simple filtración. La letrada fue contundente al remarcar que se trató de una “exhibición y divulgación” de un dato privado, lo que derivó en consecuencias inmediatas y concretas para su representado.
“Eso no solo provocó una catarata de llamados y mensajes, sino que también intentaron hackearle la cuenta de Instagram”, detalló la abogada, al describir el impacto que tuvo la exposición del teléfono personal del futbolista en redes sociales.
El intento de hackeo habría ocurrido el miércoles por la noche, pocas horas después de que Icardi utilizara sus propias redes para responder a las declaraciones de Wanda Nara y desmentir su versión de los hechos. Si bien posteriormente las historias en las que se mostraban los chats y el número fueron eliminadas, el daño ya estaba hecho: la información había comenzado a circular y a replicarse.
Desde el entorno del jugador aseguran que la situación generó un perjuicio significativo, no solo por la invasión a su privacidad, sino también por los riesgos asociados a la seguridad digital, un tema cada vez más sensible para figuras públicas con alta exposición mediática.
Consultada sobre si considera que la difusión del número fue intencional, Marcovecchio evitó hacer una acusación directa, aunque dejó en claro que el foco está puesto en las consecuencias del hecho. “No podría afirmar si fue adrede, pero lo cierto es que se exhibió un dato privado y eso generó un perjuicio importantísimo”, sostuvo.
En ese sentido, adelantó que se está evaluando iniciar acciones legales contra Wanda Nara, tanto por la exhibición del número telefónico como por la publicación de chats privados. “Tenés la sola exhibición del teléfono, que ya es grave, y además las consecuencias de estas exposiciones de conversaciones personales”, explicó.
El conflicto entre Icardi y Nara, que desde hace meses se desarrolla entre declaraciones públicas, posteos en redes y apariciones mediáticas, parece haber cruzado ahora una línea más compleja, donde entran en juego cuestiones legales vinculadas a la privacidad, el uso de datos personales y la seguridad en plataformas digitales.
En tiempos en los que las redes sociales funcionan como una extensión de la vida pública y privada, la difusión de información sensible puede derivar en situaciones difíciles de controlar. En este caso, el intento de hackeo encendió las alarmas y reforzó la decisión del futbolista de avanzar por la vía judicial.
Mientras tanto, el episodio vuelve a poner en el centro del debate el uso de redes sociales en conflictos personales y los límites entre lo público y lo privado, especialmente cuando se trata de figuras con alto perfil mediático y millones de seguidores.
Por ahora, el foco está puesto en el análisis legal del caso y en determinar los pasos a seguir. Desde el entorno de Mauro Icardi aseguran que el objetivo es frenar este tipo de exposiciones y sentar un precedente ante situaciones que, sostienen, vulneran derechos básicos como la privacidad y la seguridad personal.
El conflicto, lejos de apaciguarse, suma así un nuevo capítulo que promete seguir dando que hablar, no solo en el mundo del espectáculo y el deporte, sino también en el ámbito judicial y digital.