El juicio por la muerte de Diego Maradona sumó este martes un testimonio clave con la declaración de Carlos Cassinelli, el perito forense que encabezó la Junta Médica que analizó las circunstancias del fallecimiento.
Ante los jueces, Cassinelli fue contundente al explicar la conclusión a la que llegó el equipo de especialistas: Maradona murió por una insuficiencia cardíaca congestiva que derivó en un edema agudo de pulmón. Además, aseguró que atravesó un período de agonía y que tenía distintas patologías previas que debían ser consideradas durante su internación domiciliaria.
Según el especialista, el deterioro de la salud de Maradona comenzó varios días antes del 25 de noviembre de 2020. Estimó que al menos unos diez días antes de su muerte ya existían señales de descompensación que debieron generar una intervención médica.
La Junta Médica estuvo integrada por especialistas de distintas áreas y analizó historias clínicas, estudios, testimonios, mensajes y otros elementos incorporados al expediente. El objetivo fue responder las preguntas planteadas por la fiscalía para determinar qué ocurrió durante los últimos días de vida del exfutbolista.
Cassinelli explicó que Maradona tenía antecedentes de insuficiencia cardíaca, renal y hepática, además de cirrosis y problemas vinculados al consumo de alcohol. Por ese motivo, consideró que su evolución requería un seguimiento clínico permanente.
El perito cuestionó especialmente la decisión de mantenerlo en una internación domiciliaria. Según su análisis, el cuadro de Maradona hacía más recomendable un centro de rehabilitación, donde pudiera contar con controles médicos y de enfermería de manera constante.
Entre los signos que, según Cassinelli, debieron encender las alarmas se encontraban la hinchazón en las piernas y los dedos, los ronquidos, la falta de aire y otros indicios compatibles con alteraciones cardíacas. Para el especialista, esas señales mostraban que el estado del paciente estaba empeorando.
“El deterioro fue progresivo”, sostuvo durante su declaración, al reconstruir los últimos días de Maradona. En ese sentido, afirmó que el cuadro pudo haber sido detectado y tratado antes del desenlace.
También señaló que durante la internación domiciliaria no hubo un profesional que asumiera de manera integral el seguimiento del estado de salud del Diez. A su criterio, la atención estuvo concentrada principalmente en aspectos psiquiátricos, mientras que otras patologías relevantes no recibieron el control necesario.
En relación con el seguimiento médico, Cassinelli describió las visitas de los profesionales que estaban vinculados al tratamiento de Maradona y sostuvo que fueron insuficientes frente a la complejidad del cuadro.
Finalmente, el perito remarcó que la cirugía de cabeza a la que Maradona había sido sometido poco antes de su muerte no fue la causa del fallecimiento. La conclusión de la Junta Médica apunta a una descompensación cardíaca, agravada por sus patologías previas y por la falta de controles adecuados durante la internación domiciliaria.
Su declaración se convirtió así en uno de los testimonios centrales del juicio, ya que aportó la mirada médica de la Junta que reconstruyó la evolución de Maradona durante las semanas previas a su muerte.