El barrio Miguel Ortiz se prepara para recibir este sábado 30 de agosto una propuesta artística diferente: el Estudio Coral de Salta se presentará a las 20:45 en la parroquia Santa Rita de Cascia, ubicada en Francisco Aguirre 290, con entrada libre y gratuita. El concierto tendrá lugar inmediatamente después de la misa y forma parte de un ciclo itinerante que busca acercar la música coral a los distintos rincones de la ciudad.
Bajo la dirección de Luciano Garay, el reconocido conjunto vocal viene desarrollando una iniciativa que pretende llevar obras corales de gran valor artístico a espacios no tradicionales, como iglesias de barrio y centros comunitarios. La idea central es clara: descentralizar el acceso a la música académica, compartir el arte sin intermediarios y generar un encuentro real entre intérpretes y vecinos.
Este ciclo de presentaciones comenzó semanas atrás en la parroquia de la Encarnación del Verbo, en el barrio Limache, donde el público respondió con entusiasmo. Ahora, la propuesta se traslada a Miguel Ortiz, un barrio emblemático del norte de la ciudad, con la expectativa de repetir esa conexión íntima que se genera cuando el arte se acerca al territorio.
La velada tendrá como eje principal una de las obras más profundas del repertorio barroco: el motete “Jesu, meine Freude” de Johann Sebastian Bach. Compuesta en el siglo XVIII, esta pieza es considerada una joya del canto coral, no solo por su complejidad técnica, sino también por su profundidad espiritual. Se trata de una obra que exige precisión, emotividad y un alto nivel interpretativo, y que el Estudio Coral de Salta ha sabido incorporar con solvencia a su repertorio.
Pero el concierto no se limitará a la música sacra ni al repertorio académico. Tras la obra de Bach, el público podrá disfrutar de una selección de piezas populares, elegidas especialmente para resonar con la comunidad. Esta combinación busca romper barreras, generar cercanía y demostrar que el arte puede ser tan profundo como accesible, tan clásico como cotidiano.
La iniciativa responde también a un anhelo compartido por muchos artistas salteños: el de ampliar los espacios de circulación cultural y ofrecer propuestas de calidad en todos los sectores de la ciudad, más allá del centro histórico o los circuitos habituales. En ese sentido, la parroquia Santa Rita —y la comunidad que la rodea— se transforma en un escenario ideal para esta experiencia colectiva.
La elección de las iglesias como puntos de encuentro no es casual. En muchos barrios, estos templos funcionan como centros neurálgicos de la vida comunitaria. Allí no solo se celebra la fe, sino también la convivencia, la solidaridad y, como en este caso, la cultura. Es por eso que los conciertos se programan a continuación de la misa: para facilitar la participación de los feligreses y sumar a nuevos públicos desde un espacio de confianza.
El concierto en Miguel Ortiz se da en un contexto donde los vecinos valoran especialmente este tipo de propuestas. En tiempos donde el acceso a bienes culturales puede verse limitado por cuestiones económicas o de distancia, que una agrupación coral de primer nivel llegue al barrio de manera gratuita es algo que no pasa desapercibido.
Además, el repertorio fue cuidadosamente seleccionado para dialogar con el espíritu del lugar. La espiritualidad de Bach encuentra un eco natural en el contexto litúrgico, mientras que las obras populares aportan frescura y diversidad. Así, el concierto se convierte en un puente entre lo sagrado y lo cotidiano, entre la tradición y la cercanía barrial.
El Estudio Coral de Salta viene consolidándose desde hace años como una de las agrupaciones vocales más destacadas de la región. Su trabajo se caracteriza por la excelencia técnica, el compromiso con la música coral y una búsqueda constante por generar experiencias significativas con el público. Este ciclo en los barrios es una muestra más de ese camino, donde la calidad artística se pone al servicio de un proyecto comunitario.
Para muchos salteños, estos conciertos representan una oportunidad única para acercarse a repertorios que, de otro modo, quedarían confinados a salas específicas o eventos cerrados. Pero aquí la propuesta es abierta, inclusiva y profundamente humana: artistas que comparten su arte sin intermediarios, vecinos que abren sus puertas y corazones, y comunidades que se fortalecen en torno a una experiencia compartida.
La presentación de este sábado en la parroquia Santa Rita promete ser un momento especial para el barrio Miguel Ortiz. No solo por la calidad de la propuesta musical, sino también por el gesto que representa: una cultura que se mueve, que va al encuentro de la gente, que reconoce en cada rincón de Salta un espacio posible para el arte.
Con entrada libre y gratuita, la invitación está hecha. A las 20:45, luego de la misa, las voces del Estudio Coral de Salta llenarán de armonía y emoción la noche del barrio. Una oportunidad para detenerse, escuchar y sentir que la música también construye comunidad.