Marcelo Moreno Martins sorprendió a todo el fútbol boliviano. A los 38 años y después de dos temporadas sin jugar, el “Flechero” anunció que regresa a Oriente Petrolero, el club donde debutó en 2003, para ponerse físicamente a punto y pelear por un lugar en la selección que definirá su pasaje al Mundial 2026.
La decisión no es capricho. El propio presidente de la Federación Boliviana de Fútbol, Fernando Costa, lo dijo sin vueltas: “Tenemos una gran oportunidad después de 30 años y debemos recurrir a todo el talento que tenemos”. Y el talento más claro que tiene Bolivia se llama Marcelo Moreno.
El delantero es récord absoluto: 31 goles en 108 partidos con la Verde y 22 tantos en Eliminatorias, el tercer máximo artillero histórico del continente. Nadie discute su jerarquía. Ahora solo falta que el cuerpo técnico de Oscar Villegas decida cómo y cuándo usarlo.
El panorama del ataque boliviano es preocupante: en los últimos siete partidos oficiales apenas metió dos goles, a pesar de haber probado a Carmelo Algarañaz, Enzo Monteiro, Juan Godoy, Willan Álvarez y Bruno Miranda. Moreno llega como la carta de experiencia que puede cambiar la historia.
Villegas ya dejó la puerta abierta: “La selección no está cerrada para nadie”. Y si hay alguien que merece esa última chance es el jugador que más veces vistió la camiseta verde y que, a esta altura, ya es mucho más que un goleador: es un símbolo.
Marcelo Moreno Martins cuando se despidió de la selección de Bolivia, en 2023.