Gimnasia y Tiro logró un valioso empate 1 a 1 frente a Atlanta en Villa Crespo y sumó un punto importante en su objetivo de mantenerse alejado de los puestos comprometidos de la Zona B de la Primera Nacional. El equipo salteño mostró carácter ante uno de los animadores del campeonato y se llevó una unidad de un escenario siempre complicado.
El encuentro, correspondiente a la decimosexta fecha del torneo, se disputó en el estadio León Kolbowski, donde el conjunto dirigido por Juan Manuel Azconzábal afrontó una exigente prueba frente a un rival que llegaba como uno de los principales protagonistas de la categoría y con aspiraciones concretas de pelear por el ascenso.
El Albo golpeó primero gracias a una buena definición de Tiago Benga, quien aprovechó su oportunidad para adelantar al conjunto visitante y sorprender al equipo local. El gol le permitió a Gimnasia y Tiro manejar el partido con mayor tranquilidad durante varios pasajes del encuentro, aunque Atlanta reaccionó y logró llegar a la igualdad a través de Nicolás Previtali.
A partir de allí, el desarrollo se volvió más equilibrado. El Bohemio intentó asumir el protagonismo empujado por su gente y por la necesidad de quedarse con los tres puntos para seguir en la pelea por la cima de la tabla. Sin embargo, el conjunto salteño respondió con orden, compromiso defensivo y una actitud combativa que le permitió sostener el resultado hasta el pitazo final.
El empate adquiere relevancia por el contexto en el que se produjo. Atlanta llegaba al compromiso ocupando los primeros lugares de la Zona B y atravesando una campaña sólida. Enfrentar a uno de los equipos más fuertes del campeonato fuera de casa representaba una verdadera medida para un Gimnasia y Tiro que busca consolidarse y ganar regularidad en la competencia.
Para este compromiso, Azconzábal debió realizar algunas modificaciones respecto de la formación que había igualado frente a Gimnasia de Jujuy en el Gigante del Norte. Una de las variantes obligadas estuvo en la defensa, donde Rubén Villarreal ingresó en lugar de Lautaro Montoya, ausente por acumulación de tarjetas amarillas.
Otra novedad importante fue el regreso de Matías Birge al mediocampo. El experimentado volante volvió a ocupar un lugar entre los titulares y recuperó además la cinta de capitán. Su presencia aportó equilibrio, recuperación y experiencia en una zona clave del campo de juego.
También volvió a la formación inicial Fabricio Rojas, en una apuesta del cuerpo técnico para darle mayor dinámica al equipo y reforzar el funcionamiento colectivo. Los cambios permitieron que Gimnasia y Tiro mantuviera una estructura competitiva frente a un adversario que suele imponer condiciones cuando juega en su estadio.
A lo largo de la temporada, el conjunto salteño ha mostrado momentos de buen rendimiento, aunque también atravesó etapas de irregularidad que lo obligaron a mirar de cerca la parte baja de la tabla. Por eso, cada punto conseguido adquiere una importancia especial en un torneo largo, parejo y muy exigente como la Primera Nacional.
La igualdad en Buenos Aires representa además un envión anímico para un plantel que venía de empatar el clásico del norte frente a Gimnasia de Jujuy y que ahora suma una nueva fecha sin derrotas. Más allá de no haber podido sostener la ventaja inicial, el equipo dejó una imagen positiva y volvió a demostrar que puede competir de igual a igual ante rivales que pelean por objetivos mayores.
Con este resultado, Gimnasia y Tiro continúa acumulando unidades y mantiene el foco puesto en alejarse de los últimos puestos de la clasificación. El desafío ahora será hacerse fuerte en los próximos compromisos y transformar estos empates en victorias que le permitan escalar posiciones.
El Albo regresará a Salta con la sensación de haber cumplido una tarea exigente. Ante uno de los candidatos de la categoría, en una cancha difícil y con varias modificaciones en su formación, consiguió un empate que puede tener un valor importante de cara al tramo decisivo de la primera rueda del campeonato.