Luciano Benavides atraviesa uno de sus mejores momentos en el Rally Dakar 2026. El piloto argentino volvió a subirse a lo más alto del podio en la séptima etapa y dio un paso decisivo en la lucha por la clasificación general, cuando aún restan seis jornadas exigentes en el desierto saudí. La victoria no solo confirmó su gran nivel, sino que lo posicionó como uno de los principales aspirantes al título en la categoría motos.
La etapa se desarrolló entre Riad y Wadi Ad-Dawasir y fue una de las más duras de esta edición. Los competidores debieron afrontar 462 kilómetros cronometrados y otros 414 de enlace, en un recorrido que combinó velocidad, navegación compleja y un desgaste físico extremo. En ese contexto, Benavides logró imponerse con autoridad, dejando atrás al joven Edgar Canet y al experimentado Adrien Van Beveren, quienes completaron el podio.
El resultado tuvo un impacto directo en la tabla general. Gracias al tiempo recuperado, Benavides quedó a solo 4 minutos y 40 segundos del líder, el australiano Daniel Sanders, una diferencia que mantiene abierta la pelea por la victoria final en un Dakar que todavía promete cambios y sorpresas. La regularidad empieza a ser tan importante como la velocidad, y el argentino parece haber encontrado el equilibrio justo en el momento indicado.
Este triunfo marcó la segunda victoria de etapa para Benavides en el Dakar 2026, luego de la conseguida en la quinta jornada, y la séptima en su trayectoria dentro de la competencia más exigente del rally raid mundial. El dato no es menor: con estos números, quedó a cuatro victorias de alcanzar a su hermano Kevin, con quien comparte un lugar destacado en la historia del Dakar, ya que ambos integran el reducido grupo de pilotos argentinos que lograron ganar etapas en motos.
Más allá de los números, la actuación de Luciano reflejó una madurez deportiva notable. Supo leer la etapa, administrar riesgos y acelerar cuando el terreno lo permitió, en un día donde muchos competidores pagaron caro los errores de navegación o el desgaste acumulado. En una carrera tan extensa, cada decisión puede marcar la diferencia, y el argentino volvió a demostrar que está preparado para pelear hasta el final.
La séptima etapa también tuvo a Kevin Benavides como protagonista. El campeón del Dakar llegó a liderar la especial durante gran parte del recorrido y parecía encaminado a quedarse con el triunfo, pero algunos inconvenientes en los kilómetros finales le impidieron concretar la victoria. De todos modos, su rendimiento fue sólido y dejó en claro que sigue siendo un rival de cuidado en cada jornada.
La presencia de ambos hermanos en los primeros planos reafirma el peso del motociclismo argentino en el Dakar. En una competencia dominada históricamente por europeos y australianos, los Benavides lograron sostenerse año tras año entre los mejores, con un estilo agresivo pero inteligente, adaptado a las condiciones extremas del desierto.
Con el cierre de la séptima etapa, el Rally Dakar 2026 ingresó en su fase más determinante. Este lunes se disputará el bucle Wadi Ad-Dawasir–Wadi Ad-Dawasir, con un enlace de 236 kilómetros y una especial de 481 kilómetros, un recorrido que volverá a exigir máxima concentración y resistencia. Cada minuto ganado o perdido puede ser decisivo en una clasificación general que permanece ajustada.
La recta final del Dakar suele ser implacable. El cansancio acumulado, las motos castigadas y la presión por el resultado final ponen a prueba no solo la destreza, sino también la fortaleza mental de los pilotos. En ese escenario, Luciano Benavides aparece como uno de los competidores más sólidos del momento, con experiencia, confianza y la ambición intacta.
A seis etapas del final, la lucha por el título sigue abierta. El liderazgo de Sanders no es cómodo y los perseguidores están al acecho. Benavides ya demostró que tiene ritmo para ganar y consistencia para sostenerse en la pelea. El Dakar 2026 entra en su momento clave, y el argentino está listo para ir por todo.