La inflación mayorista registró un aumento del 3,2% en septiembre, impulsada principalmente por la suba del 15% en el petróleo crudo y el gas. Con este resultado, el incremento acumulado en los primeros nueve meses de 2026 llegó al 22,8%, mientras que la variación interanual alcanzó el 29,2%.
Según los datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), el índice general aceleró su ritmo de crecimiento respecto de agosto. Los productos nacionales aumentaron un 3,4%, mientras que los importados registraron una suba del 0,4%.
El sector energético fue el principal factor de presión durante el mes. El petróleo crudo y el gas tuvieron una incidencia de 1,43 puntos porcentuales en el índice general. Además, acumularon un incremento del 77,1% desde enero, muy por encima de la variación promedio de los precios mayoristas.
Entre los demás rubros con incidencia se destacaron los productos agropecuarios, los derivados del petróleo, los alimentos y bebidas, y las sustancias y productos químicos.
Los productos primarios aumentaron un 7,9% en septiembre y acumularon una suba del 38,1% en lo que va del año. En ese grupo, los productos agropecuarios avanzaron un 2,6% mensual, un 15,6% desde enero y un 28,3% en la comparación interanual.
Por su parte, las manufacturas registraron un incremento del 1,9% durante septiembre y acumularon un alza del 18,7% en 2026. Los alimentos y bebidas, un rubro clave por su incidencia en los costos de producción y comercialización, subieron un 1,7% mensual y un 16,3% en los primeros nueve meses del año.
Otros indicadores mayoristas también reflejaron aumentos. El índice de precios internos básicos al por mayor avanzó un 3,4%, mientras que el índice de precios básicos del productor registró una suba del 3,8%.
En este último indicador incidieron especialmente los productos primarios, con un aumento del 7,9%, seguidos por las manufacturas y la energía eléctrica, que avanzaron un 2,1%.
Los datos reflejan el peso del sector energético en la evolución de los precios mayoristas y muestran cómo los aumentos en materias primas y costos de producción pueden trasladarse a distintos eslabones de la cadena económica.