Cada vez más personas buscan alternativas dulces sin azúcar refinada. Este bizcocho de zanahoria y avena combina ingredientes naturales y harinas más nutritivas para lograr una textura húmeda y un sabor suave, perfecto para el mate o el desayuno.
Ingredientes (8 porciones)
Para el bizcocho:
2 huevos
60 gramos de puré o mermelada de paraguayo (puede reemplazarse por otra fruta)
30 gramos de abedul (edulcorante natural)
70 gramos de harina de avena
70 gramos de harina de almendra
1 cucharadita de canela
3 cucharadas de aceite de coco
60 gramos de zanahoria rallada
20 gramos de pasas
1 cucharadita de polvo de hornear
Para la crema:
80 gramos de queso ricotta
30 gramos de yogur griego sin azúcar
1 cucharadita de esencia de vainilla
1 cucharadita de abedul
Paso a paso
En un bol, batir los huevos junto con el edulcorante y la canela.
Incorporar la mermelada o puré de fruta y mezclar.
Agregar el aceite de coco y continuar integrando.
Sumar las harinas y el polvo de hornear, mezclando hasta lograr una preparación homogénea.
Añadir la zanahoria rallada y las pasas.
Volcar la mezcla en un molde de 20×9 centímetros.
Llevar a horno precalentado a 180° durante 35 minutos.
Retirar y dejar enfriar sobre una rejilla.
La crema y el toque final
Mezclar en un bol la ricotta, el yogur, el edulcorante y la esencia de vainilla.
Cubrir el bizcocho ya frío con la crema, dejando que caiga suavemente por los laterales.
Decorar con pasas, nueces o avellanas picadas.
El resultado es un bizcocho húmedo, aromático y con el dulzor justo, ideal para quienes reducen el consumo de azúcar pero no quieren resignar sabor.