Seguro que al pensar en la cocina italiana las dos elaboraciones que primero te vienen a la cabeza son la pizza y la pasta, pero la gastronomía del país de la bota va mucho más allá. Sorprendente, deliciosa y muy variada, en los recetarios tradicionales italianos podemos encontrar platos de todo tipo. Hoy viajamos hasta Nápoles para descubrirte una tarta te va a conquistar: el migliaccio.
Los napolitanos lo suelen comer el martes de Carnaval, pero, a la que lo pruebes, estamos seguros que lo vas a preparar en cualquier época del año. ¡Queda buenísimo!
Ingredientes
200 gramos de sémola de trigo
500 mililitros de leche
250 gramos de azúcar
500 mililitros de agua
350 gramos de queso ricota
220 gramos de huevo
40 gramos de mantequilla
La cáscara de 1 naranja
Extracto de vainilla
Una pizca de sal
Azúcar glas
1. Prepara la masa
Vierte la leche y el agua en un cazo, agrega la sal, la mantequilla y la cáscara de naranja y lleva a ebullición. Cuando arranque a hervir, retira la cáscara y echa la sémola de golpe. Remueve a fuego suave hasta que adquiera una textura cremosa.
2. Déjala enfriar
Colócala en una fuente, extiéndela con una espátula, tápala con film transparente de cocina para que no se reseque y déjala enfriar.
3. Bate los huevos
Mientras, coloca los huevos en un cuenco, agrega el azúcar y el extracto de vainilla y bátelos hasta que estén espumosos y blanquecinos.
4. Escurre la ricota
Pasa la ricota por colador para escurrirla bien y que quede más suave y cremosa. Luego, agrégala poco a poco a la mezcla de huevos y azúcar. Más tarde, añade también la sémola. Remueve con ayuda de una espátula hasta que los ingredientes estén bien integrados.
5. Hornea la masa
Precalienta el horno a 200 °C. Forra un molde con papel de horno, vierte la masa del migliaccio en él y alisa con la espátula. Luego, golpea suavemente sobre la superficie de trabajo para que se asiente y hornea hasta que cuaje y la superficie quede bien doradita. Si después de 40-50 minutos, la superficie está bien dorada, cúbrelo con papel de aluminio y continua 10 minutos más.
6. Agrega el azúcar glas
Retira del horno y deja enfriar completamente sobre una rejilla. En este punto, desmolda con cuidado, espolvorea un poco de azúcar glas por encima y sirve enseguida.