Los agnolotti son una pasta rellena típica del norte de Italia, parecida a los ravioles pero con una forma más pequeña y plegada que encierra el relleno en pequeños bocados. Tradicionalmente se preparan con carne, aunque también pueden llevar verduras o quesos, y se sirven con salsas simples que permitan que el sabor de la masa y el interior se luzcan.
Hacerlos en casa es casi un ritual: desde amasar y estirar hasta cortar y sellar cada pieza con paciencia. Una receta ideal para un almuerzo de domingo, cuando hay tiempo para cocinar sin apuro y disfrutar de un plato casero que combina tradición, textura suave y ese gusto reconfortante que invita a repetir.
¿Cómo preparar los "Agnolotti" y sorprender a tus invitados?
Originarios de la región del Piamonte, los agnolotti nacieron como una forma de aprovechar carnes asadas que sobraban, transformándolas en un relleno sabroso envuelto en masa fresca. Con el tiempo se volvieron un símbolo de la cocina casera italiana, pasando de generación en generación como una receta que reúne historia, identidad y el placer simple de compartir una buena pasta hecha a mano.
Ingredientes
- 400 gramos de harina 0000
- 4 huevos
- 1 cucharada de aceite de oliva
- 1 pizca de sal
- 300 gramos de carne asada o estofada ya cocida
- 1 cebolla chica picada
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- 2 cucharadas de queso rallado
- 1 cucharada de pan rallado
- Sal y pimienta a gusto
- Nuez moscada (opcional)
- 80 gramos de manteca
- Queso rallado extra para servir
Preparación:
-Colocá la harina sobre la mesada formando una corona, agregá en el centro los huevos, el aceite y la sal. Empezá a integrar desde adentro hacia afuera hasta formar una masa. Amasá durante unos 10 minutos hasta que quede lisa y elástica. Envolvela en film y dejala descansar al menos 30 minutos a temperatura ambiente para que se relaje y sea más fácil de estirar.
-Mientras tanto, prepará el relleno. Rehogá la cebolla en aceite de oliva hasta que esté transparente. Procesá o picá bien chiquita la carne cocida y mezclala con la cebolla, el queso rallado, sal, pimienta y una pizca de nuez moscada. Si notás que está muy húmedo, agregá un poco de pan rallado para darle cuerpo. La mezcla debe quedar firme pero jugosa.
-Estirá la masa con palo o máquina hasta que quede fina pero resistente. Cortá tiras largas y colocá pequeñas porciones de relleno alineadas, dejando espacio entre cada una. Doblá la masa sobre el relleno y presioná alrededor de cada montoncito para quitar el aire y sellar bien. Luego cortá formando pequeños rectángulos o cuadrados, típicos de los agnolotti.
-Herví abundante agua con sal y cocinalos durante 3 a 4 minutos, hasta que suban a la superficie. Mientras tanto, derretí la manteca en una sartén y, si querés, agregá hojas de salvia para perfumar. Retiralos con espumadera, pasalos directamente a la sartén y movelos suavemente para que se impregnen bien. Servilos calientes con queso rallado por encima y disfrutalos recién hechos, cuando la masa está tierna y el relleno bien sabroso.