Un equipo de científicos entregó los resultados de un análisis pericial sobre la muerte del vocalista de Nirvana, Kurt Cobain. Este documento técnico solicita formalmente la revisión del expediente judicial cerrado hace décadas en la ciudad de Seattle. La labor de los peritos incluyó el estudio minucioso de las muestras biológicas recolectadas durante la autopsia original y las fotografías del sitio donde hallaron el cuerpo del artista.
Investigación forense afirma que la muerte de Kurt Cobain fue un homicidio: este es el reporte completo
El nuevo informe concluye que la muerte del cantante ocurrió por un homicidio planificado y no por un suicidio. Los investigadores Brian Burnett y Michelle Wilkins sostienen que terceras personas intervinieron en la escena para ocultar el crimen. El reporte enumera diez puntos de evidencia fundamentales que descartan la posibilidad de una lesión autoinfligida.
Según los expertos: “Parece que alguien montó una película”. La hipótesis principal señala que uno o más atacantes incapacitaron al músico con una fuerte sobredosis de heroína previa al disparo. Esta secuencia impidió que la víctima accionara el arma por su cuenta.
Los datos médicos de la autopsia oficial muestran signos de necrosis cerebral y hepática en el organismo de Cobain. Wilkins explicó que estas condiciones derivan de la falta de oxígeno prolongada: “Esto ocurre en una sobredosis, no en una muerte por escopeta”.
Los pulmones del artista presentaron fluidos y sus ojos registraron hemorragias internas. Estas señales físicas coinciden con un proceso de fallecimiento lento y dificultades respiratorias propias de los narcóticos. Un disparo inmediato de escopeta en el cráneo detiene las funciones vitales al instante y no permite el desarrollo de tales daños orgánicos.