El papa León XIV despertó lúcido y orientado luego de la operación por un adenocarcinoma pulmonar y permanecerá internado aproximadamente una semana, mientras los médicos evalúan su evolución y analizan el tejido extirpado.
La intervención se realizó el martes en el Policlínico Gemelli de Roma y concluyó con éxito. Para retirar completamente la lesión detectada, el equipo médico le extirpó el lóbulo inferior del pulmón derecho mediante una técnica quirúrgica asistida por video.
El análisis realizado durante la operación confirmó el diagnóstico que se sospechaba a partir de los estudios previos. En los próximos días se llevarán adelante nuevos controles para evaluar la recuperación del pontífice y obtener resultados complementarios del material extraído.
Tras despertar de la anestesia y regresar a su habitación, León XIV se encontraba consciente y orientado. Incluso pidió la cena, un dato que trascendió después de la intervención.
Durante su internación, el Papa permanece acompañado por las personas que habitualmente lo asisten en su residencia pontificia. Por el momento, no se modificó el plazo estimado de hospitalización, previsto en alrededor de siete días.
Los próximos partes médicos permitirán conocer cómo atravesó las primeras noches posteriores a la cirugía y cuáles son los resultados iniciales de los estudios realizados.
La intervención tuvo como objetivo eliminar por completo el tumor detectado. En ese contexto, los especialistas buscaron retirar todo el tejido comprometido, de acuerdo con los hallazgos previos y la evaluación efectuada durante el procedimiento.
La recuperación del pontífice continuará bajo supervisión médica, con controles destinados a seguir su evolución y determinar los pasos posteriores.
Por ahora, la atención está puesta en su respuesta al posoperatorio y en los resultados de los análisis, que aportarán información clave sobre su estado de salud.