El papa León XIV fue operado este martes en Roma para extirpar una lesión cancerosa del pulmón derecho. El primer parte médico confirmó que el pontífice tiene un adenocarcinoma pulmonar y precisó que durante la intervención le extrajeron el lóbulo inferior del órgano afectado.
La cirugía se realizó en el Policlínico Gemelli y concluyó sin complicaciones. Tras despertar con normalidad, el Papa regresó a su habitación, donde permanece bajo observación y recuperación.
El procedimiento duró aproximadamente 90 minutos y se llevó a cabo mediante una técnica de cirugía asistida por video. Los estudios realizados durante la intervención confirmaron el diagnóstico que se sospechaba a partir de los controles previos.
La lesión había sido detectada durante una revisión médica de rutina y, según la información difundida antes de la operación, se encontraba en una fase temprana y bien localizada. El período de recuperación estimado inicialmente era de alrededor de una semana.
Cambios en la agenda del Vaticano
A raíz de la intervención, León XIV suspendió sus audiencias hasta el martes 20 de octubre. La medida modifica temporalmente su actividad pública mientras avanza la recuperación.
Antes de ingresar al hospital, el pontífice había mantenido su agenda habitual y recibido a representantes de la Iglesia y de distintas organizaciones internacionales. Sin embargo, la cirugía obligó a reorganizar varios compromisos oficiales previstos para los próximos días.
Entre ellos, el Papa no participará de una sesión de un encuentro internacional dedicado a la familia, organizado en el marco del décimo aniversario de la publicación de Amoris laetitia. Además, la misa prevista para el miércoles 14 de octubre en la plaza de San Pedro será presidida por el cardenal Luis Antonio Tagle.
Durante su internación, León XIV puede continuar tomando decisiones y firmando documentos. No obstante, se espera que reduzca sus actividades públicas hasta que los médicos consideren que está en condiciones de retomarlas.
En los últimos días, el pontífice había continuado con sus obligaciones institucionales, incluidas reuniones con autoridades eclesiásticas de diferentes países. También había designado a Tagle como nuevo decano del Colegio Cardenalicio, un cargo que incluye responsabilidades vinculadas con la convocatoria de los cardenales a Roma y la organización de un eventual cónclave.
Por el momento, la prioridad está puesta en la evolución clínica del Papa tras la operación. El Vaticano anticipó que brindará nuevas precisiones sobre su estado de salud a medida que avance el período de recuperación.