El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, y el senador conservador Flávio Bolsonaro protagonizarán este viernes el último debate televisivo antes del balotaje del domingo. Con una elección muy reñida, ambos buscarán convencer a los indecisos y reforzar sus posibilidades de llegar a la victoria.
Las últimas encuestas reflejan una disputa ajustada, con ambos candidatos en el 50% de la intención de voto. El resultado representa un cambio respecto de mediciones anteriores, que mostraban una ventaja para Bolsonaro.
El encuentro se transmitirá por TV Globo y será el segundo cara a cara entre ambos, luego de un debate marcado por fuertes cruces personales. Para esta nueva instancia, la organización anunció restricciones a los desplazamientos de los candidatos dentro del estudio.
Lula, que aspira a conseguir un cuarto mandato no consecutivo, apuesta a presentarse como una garantía de continuidad democrática y a movilizar a sus seguidores en la recta final. Su campaña intensificó las actividades presenciales y la difusión de mensajes en redes sociales para contrarrestar el crecimiento de la derecha.
Por su parte, Flávio Bolsonaro, de 45 años, centra su discurso en la seguridad y el costo de vida. También busca consolidar el respaldo conservador y rechaza las versiones que le atribuyen la intención de eliminar programas sociales para reducir el gasto público.
La disputa está atravesada por el peso político de Jair Bolsonaro, padre del senador y expresidente brasileño, quien fue condenado a 27 años de prisión por su participación en una trama golpista tras perder las elecciones de 2022. Actualmente cumple la pena bajo arresto domiciliario.
En paralelo, las campañas trasladaron sus enfrentamientos al terreno judicial. Ambos espacios recurrieron al Tribunal Superior Electoral con denuncias sobre presuntas irregularidades en el uso de las redes sociales.
El equipo de Lula acusó a Meta, propietaria de Facebook, Instagram y WhatsApp, de una supuesta manipulación algorítmica favorable a su rival. La empresa rechazó las acusaciones, aunque reconoció que hubo inconvenientes técnicos.
Bolsonaro, en tanto, denunció al mandatario por un presunto abuso de poder, al cuestionar la difusión de actos de gobierno durante la campaña mediante una cuenta oficial de WhatsApp.
Con el balotaje a la vuelta de la esquina, el debate aparece como una de las últimas oportunidades para modificar el escenario electoral. En una contienda atravesada por la polarización, las acusaciones cruzadas y la incertidumbre, cada intervención podría resultar clave para definir el voto de quienes todavía no eligieron a su candidato.