Colombia volvió a registrar actividad sísmica luego del terremoto de magnitud 7,4 que provocó una grave emergencia en distintas regiones del país. El nuevo movimiento tuvo una magnitud de 3,8, ocurrió en San José del Palmar, departamento de Chocó, y tuvo una profundidad de 99 kilómetros.
El sismo se produjo a las 10:43, hora local, según el reporte preliminar del Servicio Geológico Colombiano. Hasta el momento, las autoridades no informaron nuevas víctimas ni daños materiales relacionados con este movimiento.
La actividad sísmica continuó durante las últimas horas en distintos puntos del país. En la madrugada de este martes se registraron movimientos de magnitudes moderadas en Chocó, Caldas y otras zonas cercanas al océano Pacífico.
Entre ellos, hubo un sismo de 2,9 en Sipí, Chocó, a 98 kilómetros de profundidad; otro de 3,2 en Istmina, a 109 kilómetros; y uno de magnitud 3,0 nuevamente en San José del Palmar, con una profundidad de 95 kilómetros.
También se detectó un movimiento de 3,1 en el océano Pacífico, a unos 107 kilómetros de Mosquera, en Nariño. En Aranzazu, Caldas, se registró otro de magnitud 2,7, localizado a 214 kilómetros de profundidad.
Estos movimientos se producen después del terremoto de 7,4 que tuvo epicentro en San José del Palmar y que se sintió con fuerza en diferentes ciudades colombianas. Chocó, Antioquia, Caldas, Risaralda, Quindío y Valle del Cauca estuvieron entre las zonas afectadas.
El fuerte terremoto dejó cientos de víctimas y más de un millar de heridos, además de daños materiales y complicaciones en distintas ciudades. Pereira, Cali, Medellín y Bogotá activaron operativos de emergencia y desplegaron equipos para asistir a las zonas más afectadas.
En Pereira, varias personas quedaron atrapadas en el sistema de cable durante el movimiento y se dispusieron medidas especiales ante la situación. En Cali también se reforzó la seguridad luego de algunos intentos de saqueo registrados durante la emergencia.
El Servicio Geológico Colombiano explicó que la elevada actividad sísmica del país está relacionada con su ubicación geológica y la interacción entre diferentes placas tectónicas. La subducción de la placa de Nazca bajo la placa Suramericana genera acumulación y liberación de energía, un proceso que puede provocar terremotos de distinta intensidad.
Colombia registra miles de movimientos sísmicos cada año, aunque la mayoría son de baja intensidad y no son percibidos por la población. Los equipos de monitoreo permiten detectar estos eventos y determinar su ubicación, profundidad y magnitud.
Ante la sucesión de movimientos posteriores al terremoto, las autoridades remarcaron que no es posible anticipar cuándo ocurrirá un nuevo sismo ni determinar de antemano si tendrá mayor intensidad.
El terremoto también fue percibido fuera de Colombia. En Ecuador se sintió en varias provincias, mientras que en Panamá las vibraciones fueron registradas principalmente en sectores cercanos a la frontera colombiana.
Mientras continúan las tareas de asistencia y evaluación de daños, el Servicio Geológico Colombiano mantiene el monitoreo de la actividad sísmica y recomienda consultar únicamente los reportes oficiales ante la aparición de nuevos movimientos.