MÁS DE INTERNACIONALES



CHILE

Sismo de 6,1 grados en Chile se sintió en provincias argentinas cercanas a la cordillera

El movimiento tuvo epicentro a 15 kilómetros del Parque Fray Jorge y una profundidad de 33 kilómetros.

Sismo de 6,1 grados en Chile se sintió en provincias argentinas cercanas a la cordillera

Un sismo de magnitud 6,1 se registró este jueves por la mañana en el norte de Chile y fue percibido con intensidad en distintas regiones del vecino país, además de sentirse en provincias argentinas cercanas a la cordillera de los Andes. El epicentro se ubicó a 15 kilómetros al sureste del Parque Nacional Bosque Fray Jorge, en la región de Coquimbo, según informó el Centro Sismológico Nacional chileno en su parte técnico preliminar.

El movimiento telúrico ocurrió a las 10:34:30 (hora local de Chile) y tuvo una profundidad estimada de 33 kilómetros, un dato que explica por qué fue claramente percibido en una amplia franja territorial. Las coordenadas difundidas de manera oficial situaron el epicentro en la latitud -30,78 y longitud -71,61, en una zona cercana a la reconocida reserva natural de la región de Coquimbo.

Hasta el momento no se reportaron víctimas ni daños materiales de gravedad, aunque las autoridades mantienen activo el monitoreo preventivo. Desde el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (SENAPRED) indicaron que, según las características del evento, “no reúne las condiciones necesarias para generar un tsunami en las costas de Chile”, llevando tranquilidad a la población costera.

El sismo fue percibido entre las regiones chilenas de Atacama y Ñuble, abarcando una extensa zona del país trasandino. En varias localidades, vecinos reportaron movimientos bruscos, vibración de ventanas y objetos desplazándose dentro de viviendas y oficinas. Las redes sociales se llenaron rápidamente de mensajes de usuarios describiendo el momento del temblor.

En Argentina, el movimiento también se hizo sentir en provincias linderas a la cordillera, especialmente en Mendoza, San Juan, La Rioja y San Luis. En estos distritos, si bien la intensidad fue menor que en Chile, hubo personas que advirtieron el sacudón, sobre todo en edificios altos.

En el caso del noroeste argentino, incluida la provincia de Salta, no se registraron reportes oficiales de percepción significativa, aunque especialistas recuerdan que la actividad sísmica en Chile suele tener repercusión en distintas zonas del país debido a la dinámica tectónica de la región andina.

Chile es uno de los países con mayor actividad sísmica del mundo, debido a la interacción entre la placa de Nazca y la placa Sudamericana. Este proceso de subducción —en el que una placa se introduce por debajo de la otra— libera enormes cantidades de energía acumulada, lo que provoca terremotos frecuentes y, en algunos casos, de gran magnitud.

La región de Coquimbo, donde se localizó el epicentro, ha sido escenario en el pasado de eventos sísmicos importantes. Por esa razón, el sistema de monitoreo chileno cuenta con protocolos de respuesta inmediata y comunicación rápida a la población, incluyendo la evaluación casi automática del riesgo de tsunami.

Desde el Centro Sismológico Nacional explicaron que los datos difundidos son preliminares y pueden ser ajustados con el correr de las horas, a medida que se procesan registros de estaciones sismológicas distribuidas en todo el territorio. Sin embargo, la magnitud 6,1 ubica al evento dentro de la categoría de sismo fuerte, capaz de generar daños si ocurre cerca de zonas densamente pobladas o con construcciones vulnerables.

En Argentina, el Instituto Nacional de Prevención Sísmica (INPRES) suele realizar un seguimiento paralelo de los movimientos que se originan en Chile, especialmente cuando superan magnitudes moderadas. Las provincias de Mendoza y San Juan, por su cercanía geográfica y características geológicas, suelen ser las más expuestas a la percepción de este tipo de fenómenos.

Para el común de la población, la diferencia entre un temblor y un terremoto suele estar asociada a la intensidad de los efectos visibles, pero técnicamente ambos términos describen el mismo fenómeno: la liberación súbita de energía en la corteza terrestre que genera ondas sísmicas. En este caso, la profundidad de 33 kilómetros indica que se trató de un evento intermedio, no superficial, lo que influye en la forma en que se distribuye la energía.

Las autoridades chilenas reiteraron la importancia de mantener la calma ante este tipo de episodios y recordaron las recomendaciones básicas: identificar zonas seguras dentro del hogar, evitar el uso de ascensores durante un movimiento y tener siempre a mano un plan familiar de emergencia.

En Salta, si bien la actividad sísmica es menos frecuente que en Cuyo, existen antecedentes de movimientos moderados, por lo que los especialistas insisten en no minimizar la importancia de la prevención. El territorio argentino, en especial la franja cordillerana, forma parte del mismo sistema tectónico que afecta a Chile.

Por el momento, el sismo de 6,1 grados no dejó consecuencias graves reportadas, pero volvió a poner en agenda la constante actividad sísmica del Pacífico sur y su impacto regional. En un contexto donde la información circula en tiempo real, la rápida difusión de los partes técnicos permitió despejar dudas sobre posibles riesgos mayores, como un tsunami, y brindar tranquilidad a millones de personas que sintieron el movimiento a ambos lados de la cordillera.

El monitoreo continuará durante las próximas horas para detectar eventuales réplicas, un fenómeno habitual tras un sismo de esta magnitud. Mientras tanto, tanto en Chile como en las provincias argentinas cercanas, la jornada siguió con normalidad, aunque con la memoria reciente de un nuevo recordatorio de la fuerza de la naturaleza en la región andina.


¿Te gustó la noticia? Compartíla!