Un terremoto de magnitud 5,7 sacudió el centro de Japón durante la madrugada de este domingo y dejó al menos 23 personas heridas. El sismo provocó daños en comercios, evacuaciones preventivas y complicaciones en los servicios ferroviarios.
El movimiento se registró a la 1:04 y tuvo su epicentro en la prefectura de Shizuoka, a unos 40 kilómetros de profundidad. Posteriormente, se produjeron réplicas de menor intensidad.
El fenómeno afectó principalmente a las prefecturas de Shizuoka, Aichi, Nagano y Gifu, donde alcanzó el nivel 5 de la escala sísmica japonesa, que cuenta con siete categorías.
Entre los daños registrados se observaron vidrieras destruidas, objetos caídos y mercadería desparramada en distintos comercios. En una librería, cientos de libros terminaron en el suelo tras el fuerte movimiento.
Algunos de los heridos sufrieron caídas mientras intentaban abandonar los edificios, en medio del temor generado por el temblor. Numerosos habitantes salieron a las calles como medida preventiva.
El terremoto también afectó el transporte público. Los servicios ferroviarios locales registraron complicaciones y los trenes bala Shinkansen debieron circular a menor velocidad por razones de seguridad.
Además, los recorridos entre las estaciones de Shizuoka y Gifu-Hashima sufrieron demoras mientras se realizaban controles para verificar el estado de las vías y garantizar la circulación.
En cuanto a la infraestructura energética, la compañía eléctrica de Chubu informó que no se detectaron anomalías en la central nuclear de Hamaoka, ubicada en Shizuoka, a unos 200 kilómetros al suroeste de Tokio.
Las autoridades continuaban evaluando las consecuencias del movimiento sísmico, mientras se mantenía la atención ante posibles nuevas réplicas.