Un sismo de magnitud 5,1 en la escala de Richter sorprendió a los habitantes del Noroeste argentino durante la madrugada de este domingo 20 de septiembre. El fenómeno telúrico ocurrió exactamente a las 5:47, según los datos precisos aportados por el Instituto Nacional de Prevención Sísmica (INPRES). A pesar del sobresalto generado en las primeras horas del día, las autoridades confirmaron que no se registraron daños materiales ni personas afectadas en ninguna de las localidades donde se percibió el movimiento.
El epicentro del movimiento sísmico se localizó en territorio tucumano, a 60 kilómetros al este de Cafayate, 63 kilómetros al noreste de Colalao del Valle y 76 kilómetros al noroeste de Burruyacú. Un factor determinante para que el hecho no pasara a mayores fue su profundidad: la falla liberó energía a 197 kilómetros de la superficie, lo que amortiguó de manera considerable el impacto en la corteza terrestre y redujo la posibilidad de consecuencias graves en la infraestructura de las ciudades cercanas.
De acuerdo a la escala de intensidad Mercalli Modificada empleada por los especialistas del organismo nacional, el temblor alcanzó una intensidad de III a IV en San Miguel de Tucumán. Con este nivel de medición, la sacudida resulta perceptible principalmente por personas que se encuentran en reposo o dentro de edificios, generando habitualmente la oscilación liviana de objetos colgados, como lámparas y cortinas.
En las provincias vecinas, el temblor también se dejó sentir. En diversos puntos del territorio salteño, como Cachi, Metán, Cafayate y la propia capital provincial, la intensidad fue catalogada en un nivel III, manteniéndose en la categoría de evento leve pero perceptible para quienes estaban despiertos o en calma. De igual manera, desde la provincia de Santiago del Estero informaron sobre una leve percepción del sismo en algunas áreas urbanas.
Los sismos a gran profundidad son frecuentes en la región cordillerana y subandina de la Argentina. Si bien generan alerta inmediata entre la población cuando ocurren en horarios de descanso, los reportes oficiales de defensa civil y los organismos de emergencia locales llevaron tranquilidad rápidamente a la comunidad al constatar el normal funcionamiento de los servicios esenciales y la ausencia total de novedades de gravedad.