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Escenario político y fútbol

Francos volvió a escena con duras críticas a la conducción de la AFA

Desde el exterior, el exjefe de Gabinete cuestionó a dirigentes del fútbol argentino, habló de su salida del Gobierno y dejó abierta la puerta.

Francos volvió a escena con duras críticas a la conducción de la AFA

Guillermo Francos reapareció públicamente luego de un período de bajo perfil y eligió hacerlo con definiciones fuertes. El exjefe de Gabinete apuntó contra las autoridades de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), a quienes acusó de actuar con impunidad, y volvió a referirse a su salida del Gobierno nacional, su vínculo con el presidente Javier Milei y su presente político.

Actualmente instalado en Punta del Este junto a su familia, Francos aseguró que, aunque se encuentra de descanso, continúa atento a la coyuntura política y a los temas que marcan la agenda pública en la Argentina. En ese marco, no evitó la polémica y cargó con dureza contra dirigentes de la AFA, en especial contra su tesorero, a quien responsabilizó por maniobras que, según sostuvo, perjudicaron a la entidad madre del fútbol argentino.

Con ironía y tono crítico, el exfuncionario habló de “dedos verdes” para referirse a quienes lo habían cuestionado en el pasado, y sostuvo que las irregularidades cometidas se hicieron con una liviandad que, a su entender, roza lo grotesco. Para Francos, se trató de hechos que no solo dañaron la imagen institucional del fútbol argentino, sino que además expusieron una forma de conducción basada en el abuso de poder y la falta de controles.

Más allá del cruce con el mundo del fútbol, Francos también se refirió a su relación con el presidente Javier Milei. Contó que el último contacto entre ambos fue durante las fiestas de fin de año y aclaró que se trató de un intercambio personal, sin conversaciones políticas de fondo. Aun así, dejó en claro que no se siente retirado y que sigue dispuesto a escuchar propuestas si el Gobierno considera que puede aportar desde algún rol.

En ese sentido, remarcó que su vocación política sigue intacta y que su salida del Gabinete no implicó un quiebre personal con el Presidente. Según explicó, los procesos políticos son dinámicos y las decisiones responden a momentos y necesidades específicas. Desde su mirada, Milei evaluó en determinado punto que su figura ya no era central dentro del esquema de poder, especialmente luego del resultado electoral de octubre.

Consultado sobre su reemplazante, Francos evitó la confrontación y aseguró que mantiene una buena relación con Manuel Adorni. Destacó su cercanía con el círculo de confianza presidencial y consideró lógico que el Gobierno haya apostado por alguien con llegada directa al Presidente y a su entorno más cercano. En esa línea, deslizó que algunas tensiones que se generaban durante su gestión podrían no repetirse con el nuevo jefe de Gabinete.

En cambio, prefirió esquivar cualquier definición sobre el asesor presidencial Santiago Caputo. Ante una consulta directa, optó por cerrar el tema sin profundizar, dando a entender que no busca reabrir debates internos ni polemizar sobre disputas que, según dejó entrever, ya forman parte del pasado.

En otro tramo de sus declaraciones, Francos se refirió al posicionamiento del Gobierno nacional frente a causas de corrupción que involucran a figuras del kirchnerismo. Valoró que la administración libertaria haya fijado una postura clara y celebró lo que consideró señales de cambio en la forma de encarar este tipo de situaciones, tanto a nivel local como internacional.

En ese contexto, destacó especialmente la detención de Nicolás Maduro en Venezuela tras la intervención de Estados Unidos. Para Francos, se trató de un hecho de enorme impacto simbólico y político, al que definió como la caída de un dictador que, según afirmó, causó un profundo daño a su pueblo y también a ciudadanos argentinos. Mencionó el caso del gendarme Nahuel Gallo, aún retenido, como una muestra concreta de las consecuencias del régimen venezolano.

Con estas definiciones, Guillermo Francos volvió a ocupar un lugar en la escena pública, combinando críticas, balances personales y señales de disponibilidad política. Lejos de un retiro definitivo, sus palabras dejaron en claro que sigue observando de cerca la realidad argentina y que no descarta volver a tener un rol activo si las circunstancias lo habilitan.

 


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