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CONMOCIÓN

Tragedia en una cancha de fútbol: un hombre se desplomó en pleno partido y murió pese a los intentos de reanimación

Ocurrió durante un encuentro entre amigos en un complejo deportivo.

Tragedia en una cancha de fútbol: un hombre se desplomó en pleno partido y murió pese a los intentos de reanimación

El fútbol, ese ritual que cada fin de semana convoca a miles de salteños en canchas de barrio y complejos deportivos, fue escenario de una tragedia que dejó a todos en shock. Un hombre murió luego de descompensarse en pleno partido con amigos. El episodio ocurrió el sábado por la tarde, cuando el encuentro transcurría con normalidad hasta que, de manera repentina, la víctima se desplomó en la mitad de la cancha.

Según se pudo reconstruir, el jugador participaba de un partido recreativo cuando, sin mediar golpe ni contacto previo, cayó de rodillas y comenzó a convulsionar ante la mirada atónita de sus compañeros. En cuestión de segundos, el clima distendido que caracteriza a estos encuentros se transformó en desesperación.

Quienes estaban presentes reaccionaron de inmediato. Algunos intentaron sostenerlo y colocarlo de costado para evitar que se ahogara, mientras otros llamaban a los servicios de emergencia. En medio de la angustia, comenzaron a practicarle maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP), intentando mantenerlo con vida hasta la llegada de una ambulancia.

La escena fue dramática. Los gritos pidiendo ayuda, el silencio posterior cargado de tensión y la incertidumbre marcaron los minutos más difíciles. Pese a los esfuerzos realizados en el lugar, el hombre no lograba reaccionar. Finalmente, fue trasladado a un centro de salud, donde continuaron las tareas médicas para estabilizarlo.

Sin embargo, horas después se confirmó la peor noticia: falleció a causa de una descompensación severa que, de acuerdo a los primeros indicios, podría estar vinculada a un problema cardíaco. La noticia generó una profunda conmoción entre familiares, amigos y la comunidad deportiva.

El caso volvió a poner sobre la mesa un tema que preocupa en todo el país y también en Salta: la muerte súbita en el deporte amateur. Si bien la práctica de actividad física es fundamental para la salud, existen factores de riesgo que muchas veces pasan inadvertidos, especialmente en personas que no se realizan controles médicos periódicos.

En la provincia de Salta, los torneos de fútbol 5, fútbol 7 y campeonatos barriales son parte de la cultura popular. Cada fin de semana, en distintos puntos de la capital y el interior, cientos de equipos se reúnen para disputar partidos en complejos deportivos y canchas abiertas. La mayoría lo hace por recreación, sin exigencias profesionales ni controles obligatorios.

Especialistas en cardiología advierten que la muerte súbita puede afectar incluso a personas jóvenes y aparentemente sanas. En muchos casos, está asociada a patologías cardíacas no diagnosticadas previamente. Por eso, insisten en la importancia de realizar chequeos médicos antes de iniciar o retomar la actividad física, especialmente después de los 30 años o si existen antecedentes familiares.

La tragedia también abrió el debate sobre la necesidad de contar con desfibriladores externos automáticos (DEA) en espacios deportivos. En distintos puntos de Argentina ya se avanzó en normativas que exigen la presencia de estos dispositivos en clubes y lugares de concurrencia masiva. En Salta, si bien algunos establecimientos privados cuentan con ellos, no es una obligación generalizada en todos los complejos.

El uso de un DEA en los primeros minutos de un paro cardiorrespiratorio puede aumentar significativamente las probabilidades de supervivencia. A eso se suma la capacitación en RCP, una herramienta clave que puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte mientras se espera la llegada del personal médico.

En este caso, los compañeros actuaron con rapidez y pusieron en práctica maniobras básicas de reanimación, lo que demuestra la importancia de la formación en primeros auxilios. No obstante, la gravedad del cuadro fue determinante.

La noticia se propagó rápidamente en el ámbito deportivo y generó mensajes de dolor y acompañamiento. Para quienes compartieron la cancha ese día, el recuerdo quedará marcado por la impotencia y la tristeza de un partido que terminó de la peor manera.

En Salta, donde el fútbol es mucho más que un deporte y forma parte de la identidad cultural, cada episodio de este tipo golpea fuerte. Las canchas de barrio no son solo espacios de juego: son lugares de encuentro, amistad y desahogo cotidiano. Por eso, cuando ocurre una tragedia, el impacto trasciende lo estrictamente deportivo.

El hecho también invita a reflexionar sobre los cuidados personales. Muchas veces, por la rutina laboral, la falta de tiempo o la falsa sensación de estar “bien”, se postergan estudios médicos básicos como electrocardiogramas o controles clínicos anuales. Sin embargo, estos chequeos pueden detectar a tiempo anomalías que, bajo esfuerzo físico intenso, podrían desencadenar cuadros graves.

Desde el ámbito sanitario insisten en la necesidad de escuchar las señales del cuerpo: dolores en el pecho, falta de aire desproporcionada, mareos o antecedentes familiares de problemas cardíacos deben ser motivo de consulta inmediata. La prevención es la herramienta más eficaz frente a este tipo de situaciones.

Mientras tanto, familiares y allegados atraviesan horas de profundo dolor. Lo que debía ser una tarde de fútbol entre amigos terminó en tragedia. Una vez más, el deporte amateur argentino se ve sacudido por un episodio que deja preguntas abiertas y una certeza: la importancia de la prevención y la capacitación puede salvar vidas.

La comunidad deportiva de Salta sigue con atención este tipo de casos, consciente de que la práctica deportiva es saludable, pero también requiere responsabilidad y controles adecuados. El desafío ahora es transformar el impacto de esta tragedia en conciencia y medidas concretas que eviten que una historia similar vuelva a repetirse en una cancha de la provincia o del país.


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