El Hospital Municipal de Salud Animal de Salta vivió ayer al mediodía un episodio que combinó sorpresa y desconcierto: dos adolescentes ingresaron al establecimiento ubicado en Lavalle 530, disfrazados y actuando como perros, solicitando atención veterinaria.
Uno de los jóvenes llevaba una máscara canina y no dudó en ladrar frente al mostrador, mientras ambos insistían en ser atendidos como si fueran mascotas. La situación generó una mezcla de curiosidad y molestia entre los vecinos que aguardaban con sus animales realmente enfermos.
El guardia de seguridad intervino de inmediato para comprender lo que ocurría. Poco después, profesionales del hospital salieron a explicar que el centro solo brinda asistencia a perros y gatos, y que no cuentan con especialistas para otros tipos de “pacientes”. Ante esto, los adolescentes no pudieron recibir atención y finalmente se retiraron del lugar.
El episodio puso nuevamente en el centro de la escena a la comunidad Therian, un movimiento que reúne a personas que se identifican espiritualmente con animales, especialmente perros, lobos o felinos. Aunque en Salta ya se habían visto encuentros y reuniones en plazas y espacios públicos, este caso marcó un hito por la visibilidad que alcanzó en un espacio institucional.
El fenómeno, viral en redes sociales, genera distintas reacciones: desde la curiosidad de quienes buscan comprender la identidad Therian, hasta la incomodidad de vecinos y trabajadores que se enfrentan a situaciones inusuales en la vida cotidiana.
Especialistas en salud animal aclaran que los hospitales veterinarios están preparados para atender únicamente a animales domésticos y que situaciones como esta, aunque llamativas, no representan emergencias médicas reales. A su vez, sugieren que los adolescentes que se sienten identificados con animales busquen espacios comunitarios y actividades que les permitan expresarse sin poner en aprietos a terceros ni interrumpir servicios esenciales.
En Salta, la presencia de jóvenes Therian en plazas y eventos públicos refleja un interés creciente por explorar identidades alternativas, y su exposición mediática reciente plantea un debate sobre límites y convivencia en espacios comunitarios.
Mientras tanto, vecinos que presenciaron el episodio coincidieron en que la escena fue llamativa pero también generó retrasos y tensiones en el hospital, donde se atienden perros y gatos que realmente necesitan cuidado médico.
El caso se suma a otros incidentes que muestran cómo movimientos culturales poco convencionales pueden intersectar con la vida cotidiana de la ciudad, obligando a instituciones y ciudadanos a adaptarse y responder con paciencia y claridad.
El episodio de ayer será recordado no solo por su rareza, sino también como un ejemplo del auge del fenómeno Therian en Salta y de cómo estas expresiones de identidad se manifiestan en espacios públicos y comunitarios.