La calma de la tarde del jueves se quebró en la peatonal Alberdi al 100 cuando dos vendedores ambulantes se enfrentaron en medio de empujones, gritos y amenazas. La escena, que tuvo lugar cerca de decenas de personas que caminaban por la zona, incluyó el momento más alarmante: uno de los involucrados sacó un cuchillo y apuntó al otro.
El episodio se desarrolló alrededor de las 19 Hs, en plena hora pico, frente a familias, adultos mayores y niños. Según testigos, la pelea comenzó por motivos aún desconocidos y escaló rápidamente. Entre los insultos, uno de los hombres le recriminaba al otro que fuera a “vender turrones”, mientras la tensión crecía.
Las imágenes captadas por transeúntes muestran claramente cómo la situación se volvió peligrosa cuando apareció el arma blanca. Fue la intervención de las personas presentes la que logró contener la pelea y evitar un desenlace trágico, ya que, según quienes presenciaron el hecho, la Policía no llegó mientras se desarrollaba el enfrentamiento.
Algunos testigos sostuvieron que uno de los hombres sería oriundo de la provincia de Buenos Aires, aunque esa información no fue confirmada oficialmente. La presencia de personas externas a Salta en conflictos locales vuelve a poner en discusión la regulación de la venta ambulante en el microcentro y la necesidad de reforzar la vigilancia en horarios de alta circulación.
El hecho reaviva el debate sobre la seguridad en las peatonales salteñas. Residentes y comerciantes coinciden en que, más allá del origen de los involucrados, la violencia en espacios públicos genera preocupación y afecta la percepción de quienes circulan a diario por la zona céntrica.
Desde hace meses, la peatonal Alberdi viene registrando episodios de enfrentamientos entre vendedores ambulantes y conflictos con transeúntes y comerciantes. Aunque la venta callejera es una tradición en Salta, la falta de control y prevención convierte algunas discusiones en incidentes que podrían escalar a situaciones graves.
Especialistas en seguridad urbana destacan la importancia de reforzar la presencia policial preventiva y establecer protocolos claros para intervenir ante conflictos entre comerciantes ambulantes, evitando que la confrontación llegue al uso de armas. Además, remarcan la necesidad de campañas de concientización y mediación para disminuir la violencia en espacios públicos concurridos.
Por su parte, vecinos del microcentro remarcan que la constante circulación de vendedores ambulantes sin regulación precisa genera conflictos frecuentes. “Uno nunca sabe si va a poder caminar tranquilo o terminar viendo una pelea”, dijo un comerciante de la zona que prefirió mantener su identidad en reserva.
El episodio del jueves demuestra cómo situaciones cotidianas pueden escalar rápidamente en entornos urbanos densamente transitados. La combinación de tensión por el espacio público, disputas comerciales y la ausencia de intervención inmediata genera riesgo tanto para los involucrados como para quienes transitan la peatonal.
Hasta el momento, no se reportaron detenidos ni heridos graves. Sin embargo, el hecho dejó un llamado de alerta sobre la necesidad de reforzar las políticas de ordenamiento y seguridad en el microcentro de Salta, equilibrando la tradición de la venta ambulante con la protección de peatones y comerciantes.
El debate continúa: cómo compatibilizar la actividad comercial informal con la seguridad y el bienestar de quienes transitan la peatonal sigue siendo uno de los desafíos más visibles del centro salteño.