Un operativo judicial en el barrio porteño de Villa Crespo terminó con la clausura de un exclusivo local de indumentaria y el secuestro de más de 120 prendas confeccionadas con pieles de animales en peligro de extinción. Entre las piezas, llamó la atención un abrigo realizado con piel de yaguareté, el felino más emblemático del norte argentino y símbolo de las yungas salteñas.
La medida fue ordenada por el juez Norberto Circo y ejecutada por la Policía Federal, tras una investigación iniciada por la Unidad Fiscal Especializada en Materia Ambiental (UFEMA), a partir de un video viral donde se ofrecían prendas elaboradas con piel de fauna autóctona. También se allanó una vivienda particular donde se encontraron más pruebas.
Además del abrigo de yaguareté —especie protegida por la ley nacional y declarada Monumento Natural—, se incautaron prendas hechas con piel de boa, zorro, visón, ciervo y nutria. El valor comercial de lo secuestrado asciende a 335 millones de pesos, aunque el abrigo del yaguareté fue considerado de valor incalculable por tratarse de un animal en peligro crítico.
El dueño del local, Hugo Gombos, enfrenta cargos por comercializar productos derivados de especies protegidas. En declaraciones pasadas, había reconocido que Cristina Fernández de Kirchner era clienta desde 2003, y que solía adquirir prendas de cuero en ese mismo comercio.
El caso vuelve a poner en el centro de la escena el impacto del tráfico ilegal de fauna, una problemática que afecta gravemente a la biodiversidad argentina. En Salta, el yaguareté lucha por sobrevivir en las yungas, donde se estima que quedan menos de 20 ejemplares en libertad.
Organizaciones ambientales y autoridades locales insisten en que la protección de esta especie clave requiere controles más firmes, sanciones ejemplares y un compromiso real por parte de toda la sociedad.