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Grupo F

Países Bajos aplastó a Suecia en Houston

Los neerlandeses se impusieron con dobletes de Brobbey y Gakpo y otro grito de Summerville. De esta forma, los de Koeman treparon a la cima del Grupo F.

Países Bajos aplastó a Suecia en Houston

Algo de razón tenían los algoritmos cuando ponían a Países Bajos como uno de los candidatos. Prepotencia ofensiva desde el momento en el que se pararon en la cancha. Ni disimulan que van a estar partidos. Ni les importa que les lean rápidamente cuáles van a ser sus puntos débiles. Pelota para el gran Frenkie de Jong, que se movía de derecha a izquierda, obligando a que él fuera la salida del juego. Con el manual en el pie de cuándo acelerar y cuándo no, empezó a hacerse una fiesta por los costados.

Suecia mantuvo su 4-3-2-1 tanto cuando estaba 0-0 como cuando perdía 0-4. Vinieron a tocar una canción más allá de lo que la realidad les marcara. Y así se quedaron parados cuando Gakpo puso sexta velocidad por izquierda y mandó el centro para que Brobbey arrancara la fiesta.

El dominio se convirtió en baile por muchos lapsos del partido. Los hinchas querían más y por eso abucheaban la “pausa de hidratación”. Quizá temían que les quitara ritmo. Pero no pasó. Aunque los suecos empezaban a exponer las debilidades de los naranjas a la hora de defender, con Gyokeres y Nygren desaprovechando un par de llegadas, la historia del día estaba cantada.

Un equipo que ataca como para ser candidato a cosas serias (demasiado, por ahora, decir campeón) y que a la vez defiende para irse cuando le toque uno de los buenos. Y, por el otro lado, los suecos, que necesitan entender que el partido es de noventa minutos: no se puede pretender avanzar en un Mundial si apenas se van a enganchar en el juego solo diez.

El 4-0 neerlandés llegaba hasta con perversidad en el festejo, porque en el estadio hacían sonar, tras cada gol, una versión remixada de la música de la canción del adiós, esa que dice “no es más que un hasta luego…”. Parecía una cargada a Suecia, que no entendía cómo frenar la invasión naranja.

Y no la frenaron: en realidad, Países Bajos dejó la intensidad al costado. Hizo cambios para descansar un rato, sabiendo que el golpe ya había sido dado en el momento justo, en el tiempo indicado.

 

Gakpo anotó un doblete (EFE).Gakpo anotó un doblete (EFE).

 

Bienvenida la onda del Mundial 2026, con más países que apuestan por ser ofensivos, y eso no significa regalarse o no defender. Que, teniendo la pelota, se puede armar un quinto gol casi de arco a arco, tan fantástico como el que hizo Summerville, un especialista en lindos goles. Un Países Bajos que nunca tuvo problemas en Houston y que cerró un mediodía perfecto.


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