La yerba mate atravesó en 2025 uno de los momentos más sólidos de su historia reciente. Con exportaciones récord, una demanda externa en plena expansión y un mercado interno que comenzó a estabilizarse tras años de altibajos, el producto emblemático del consumo argentino cerró el año con indicadores positivos en casi todos los frentes.
El dato más contundente llegó desde el comercio exterior. Durante 2025, las exportaciones de yerba mate alcanzaron los 57,9 millones de kilos, el volumen más alto desde que existen registros oficiales. La cifra representa un crecimiento interanual del 32% y confirma el posicionamiento del producto en mercados internacionales cada vez más diversificados.
Este salto no fue un hecho aislado ni producto de un mes excepcional, sino el resultado de una dinámica sostenida a lo largo del año. Los envíos al exterior mostraron una curva ascendente, con picos destacados hacia la primavera, cuando se superaron holgadamente los seis millones de kilos mensuales. De este modo, el sector no solo dejó atrás el registro de 2024, sino que amplió en más de 14 millones de kilos el volumen exportado en apenas un año.
La expansión de la yerba mate en el mundo se explica por una combinación de factores. Por un lado, la consolidación de destinos tradicionales que mantienen una demanda estable; por otro, la apertura de nuevos mercados que incorporaron el consumo de mate como parte de tendencias asociadas a lo natural, lo saludable y lo cultural. En ese escenario, la yerba argentina logró afirmarse como un producto de valor agregado dentro de la agroindustria nacional.
Mientras el frente externo mostró un desempeño histórico, el mercado interno dejó señales de recuperación. Durante 2025, las salidas de yerba mate elaborada destinadas al consumo local alcanzaron los 266,7 millones de kilos. Si bien el volumen todavía se ubica por debajo de los niveles máximos registrados en 2023, la mejora frente al año anterior marca un punto de inflexión tras un período de marcada volatilidad.
Los datos reflejan una recomposición gradual del consumo en los hogares argentinos, en un contexto económico todavía desafiante. Lejos de un crecimiento explosivo, el comportamiento del mercado interno sugiere una estabilización, con decisiones de compra más medidas y una clara preferencia por formatos que equilibran precio y rendimiento.
En ese sentido, el envase de medio kilo se consolidó como el gran protagonista del año. Los paquetes de 500 gramos concentraron más del 55% de las ventas totales, transformándose en la opción dominante en las góndolas. La practicidad y el menor desembolso inicial explican buena parte de esta elección, especialmente en hogares que ajustan su consumo sin resignar calidad.
El formato de un kilo, históricamente fuerte en el mercado argentino, mantuvo un rol central al explicar cerca del 40% de las ventas. Entre ambos tamaños, medio kilo y kilo, se concentró casi el 95% de la demanda interna, lo que confirma una estructura de consumo cada vez más concentrada y previsible para la industria.
Detrás de estos números, la producción mostró un comportamiento más moderado. Durante 2025, el ingreso de hoja verde a los secaderos fue de 889,2 millones de kilos, una cifra inferior a la del año previo, aunque por encima de los registros de 2023. La leve retracción responde a factores climáticos, ajustes productivos y a una estrategia más cuidadosa por parte de algunos actores del sector.
A nivel regional, las principales zonas productoras mantuvieron su protagonismo. El centro de Misiones volvió a liderar el volumen de hoja verde procesada, seguido por el noreste provincial. Corrientes, en tanto, realizó un aporte significativo que reafirma su rol estratégico dentro de la cuenca yerbatera y su peso creciente en la oferta nacional.
El balance general de 2025 deja un panorama alentador para la cadena de la yerba mate. Con un mercado externo en plena expansión, un consumo interno que comienza a ordenarse y una producción que busca adaptarse a nuevas condiciones, el sector enfrenta el desafío de sostener este crecimiento en un escenario global competitivo.
La yerba mate, símbolo del consumo cotidiano en Argentina, logró así combinar tradición y proyección internacional. Los números del último año no solo confirman su vigencia, sino que la posicionan como uno de los productos agroindustriales con mayor potencial de desarrollo a mediano plazo.