Las canastitas rellenas de puré y carne se convirtieron en una alternativa distinta para reinventar dos ingredientes clásicos de la cocina.
La base de puré de papa se transforma en pequeños "nidos" horneados que esconden un relleno jugoso de carne picada y queso derretido.
Ingredientes para la receta de canastitas rellenas
Esta receta rinde 4 porciones aproximadamente. Los ingredientes se dividen en dos grupos: la base de puré y el relleno de carne.
Para el puré:
- 2 papas grandes.
- 25 gramos de manteca.
- 2 cucharadas de perejil deshidratado.
- Sal al gusto.
Para el relleno:
- 1 cebolla.
- 300 gramos de carne picada.
- 1 cucharada de pimentón seleccionado dulce.
- ½ cucharada de pimienta blanca molida.
- 150 mililitros de puré o pulpa de tomate.
- Queso en hebras, cantidad necesaria.
- Sal al gusto.
Paso a paso: cómo hacer las canastitas rellenas
- Pelar y cortar las papas. Hervirlas hasta que estén tiernas.
- Picar la cebolla y saltearla en una sartén hasta que se dore ligeramente.
- Agregar la carne picada y condimentar con sal, pimentón dulce y pimienta blanca molida. Cocinar hasta que la carne esté dorada.
- Incorporar el puré de tomate, tapar y cocinar a fuego bajo durante 15 minutos.
- Pisar las papas hervidas hasta lograr un puré liso. Sumar la manteca y el perejil deshidratado, y mezclar bien.
- Formar esferas de puré con las manos y ubicarlas en una fuente para horno enmantecada y espolvoreada con pan rallado.
- Con un vaso o una taza, presionar el centro de cada esfera para armar un hueco, como si fuera un nido.
- Rellenar con queso, la carne cocida y otro poco de queso por encima.
- Precalentar el horno a 180 grados y hornear hasta que el queso se derrita y las canastitas se gratinen.
Trucos para que tus canastitas salgan perfectas
Un condimento extra puede marcar la diferencia en esta preparación: sumar una pizca de nuez moscada molida al puré mientras está caliente potencia el aroma y le da un toque especial al plato.
Además, la organización previa facilita la tarea del día a día, ya que las canastitas se pueden armar con anticipación y congelar antes de hornear.
Al momento de servirlas, van directo al horno y se gratinan sin necesidad de descongelar, y una vez cocidas se conservan en la heladera hasta 3 días.