MÁS DE INTERNACIONALES



EMERGENCIA AMBIENTAL

Argentina ofreció asistencia a Chile ante la grave ola de incendios forestales

El Gobierno nacional manifestó su solidaridad con el país vecino y confirmó que está listo para colaborar.

Argentina ofreció asistencia a Chile ante la grave ola de incendios forestales

El Gobierno argentino ofreció asistencia y cooperación a Chile frente a la compleja situación que atraviesa por los incendios forestales que afectan a distintas regiones del sur del país vecino. La emergencia, que ya provocó víctimas fatales, miles de evacuados y severos daños materiales, generó una rápida reacción a nivel regional ante la magnitud del desastre ambiental.

Desde Cancillería confirmaron que la Argentina puso a disposición su apoyo a través de los mecanismos habituales de gestión de emergencias, con especial intervención de la Agencia Federal de Emergencias (AFE). La decisión se enmarca en los acuerdos de cooperación bilateral vigentes y en una política de asistencia recíproca ante catástrofes naturales que históricamente compartieron ambos países.

El canciller Pablo Quirno informó que mantiene contacto permanente con las autoridades chilenas y que el seguimiento de la situación es constante, en función de la evolución del fuego y de las necesidades que puedan surgir en las zonas afectadas. El objetivo, señalaron fuentes oficiales, es acompañar los esfuerzos para contener el avance de los incendios y contribuir a una pronta recuperación.

La expresión de apoyo se dio luego de que el Gobierno chileno difundiera un parte oficial sobre el estado de la emergencia, en el que detalló el impacto humano y territorial del fuego. En ese contexto, la Argentina manifestó su solidaridad con las víctimas y con las comunidades golpeadas por la tragedia, además de transmitir condolencias a las familias de las personas fallecidas.

Según la información confirmada por las autoridades del país trasandino, los incendios forestales ya dejaron al menos 19 personas muertas, más de 50 mil evacuados y unas 20 mil hectáreas consumidas por las llamas. Además, cientos de viviendas fueron destruidas, lo que agrava la situación social en localidades que debieron ser evacuadas de manera preventiva o de urgencia.

El presidente de Chile, Gabriel Boric, se trasladó a la zona afectada para coordinar en el terreno las tareas de combate del fuego y asistencia a la población. Ante el avance descontrolado de las llamas y las condiciones climáticas adversas, el Gobierno chileno dispuso medidas excepcionales, como toques de queda nocturnos en los sectores más comprometidos.

Los incendios comenzaron durante el fin de semana, impulsados por una combinación de altas temperaturas, sequedad extrema y fuertes vientos. Este escenario típico del verano austral se vio agravado por fenómenos meteorológicos que favorecen la propagación del fuego, como ráfagas intensas y cambios bruscos en la dirección del viento.

Las regiones del Ñuble y del Biobío figuran entre las más afectadas, con focos activos que avanzaron sobre áreas rurales y urbanas. Brigadistas, bomberos, fuerzas armadas y voluntarios trabajan de manera ininterrumpida para contener los incendios, mientras se refuerzan las tareas de evacuación y asistencia sanitaria.

En este contexto, la cooperación regional adquiere un rol clave. Desde la Cancillería argentina destacaron que ambos países cuentan con canales permanentes de coordinación para la gestión del riesgo y la respuesta ante emergencias, lo que permite un intercambio ágil de información técnica, logística y operativa. Estos mecanismos ya fueron utilizados en otras ocasiones, cuando Argentina enfrentó incendios forestales de gran escala y recibió apoyo desde Chile.

La reciprocidad en situaciones de emergencia es uno de los ejes centrales de la relación bilateral, especialmente en zonas cordilleranas donde los desastres naturales no reconocen fronteras. El fuego, al igual que otros eventos climáticos extremos, suele afectar ecosistemas compartidos y comunidades interconectadas, lo que refuerza la necesidad de respuestas conjuntas.

Mientras continúan las tareas para controlar los focos activos, la prioridad de las autoridades chilenas sigue siendo proteger vidas humanas, garantizar la seguridad de las poblaciones evacuadas y evitar que el fuego alcance nuevas áreas urbanas. En paralelo, los gobiernos de la región siguen de cerca la situación y evalúan posibles acciones adicionales de apoyo, en función de cómo evolucione la emergencia.

La tragedia vuelve a poner en agenda el impacto del cambio climático, la sequía prolongada y las condiciones extremas que año tras año incrementan el riesgo de incendios forestales en el Cono Sur. Frente a ese escenario, la coordinación entre Estados aparece como una herramienta fundamental para mitigar daños y fortalecer la respuesta ante eventos cada vez más frecuentes y devastadores.

 


¿Te gustó la noticia? Compartíla!