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Emergencia ambiental

Milei destacó el trabajo de quienes combaten los incendios en Chubut

Tras el avance del fuego que ya arrasó miles de hectáreas, el Gobierno nacional desplegó brigadistas, recursos logísticos y asistencia económica para productores y comunidades afectadas.

Milei destacó el trabajo de quienes combaten los incendios en Chubut

El avance de los incendios forestales en la Patagonia encendió las alarmas a nivel nacional y obligó a reforzar el operativo para contener una de las emergencias ambientales más graves de los últimos años. En la provincia de Chubut, el fuego ya consumió cerca de 12.000 hectáreas y mantiene en vilo a localidades enteras, con frentes activos en zonas de alto valor ambiental y productivo.

En ese contexto, el presidente Javier Milei expresó públicamente su reconocimiento a las personas que trabajan en la primera línea del combate contra el fuego. A través de mensajes difundidos por canales oficiales, el mandatario calificó como “heroico” el esfuerzo de quienes arriesgan su vida para proteger a otros y para resguardar el patrimonio natural del país, en medio de condiciones climáticas adversas y terrenos de difícil acceso.

El operativo desplegado en la región articula recursos nacionales, provinciales y municipales, con refuerzos provenientes de distintas jurisdicciones. Brigadistas especializados del Servicio Nacional de Manejo del Fuego se sumaron a los equipos locales, junto con personal enviado desde Córdoba, para fortalecer las tareas de contención y evitar que las llamas avancen sobre áreas pobladas y corredores estratégicos como la Ruta Nacional 40.

La magnitud del incendio obligó a activar un esquema logístico de gran escala. Helicópteros y medios aéreos realizan descargas de agua en puntos críticos, mientras que en tierra se trabaja con maquinaria pesada para abrir cortafuegos y proteger viviendas rurales. El objetivo central es reducir la intensidad de los focos activos y consolidar las zonas ya controladas, en un escenario que cambia minuto a minuto según el viento y la temperatura.

Además del combate directo contra el fuego, el Gobierno nacional puso en marcha un dispositivo de asistencia humanitaria para acompañar a las familias damnificadas. Camiones con insumos esenciales llegaron a las áreas afectadas con ropa, colchones, alimentos y elementos de primera necesidad, incluyendo provisiones específicas para niños y bebés. La prioridad, según se informó, es garantizar condiciones mínimas de seguridad y contención para quienes debieron evacuar o sufrieron pérdidas materiales.

El despliegue también incluye recursos tecnológicos clave para el monitoreo de la emergencia. Drones, imágenes satelitales y sistemas de georreferenciación permiten seguir la evolución de los incendios en tiempo real, optimizar el uso de los medios aéreos y anticipar posibles rebrotes. A su vez, la coordinación con Vialidad Nacional resulta fundamental para mantener transitables los accesos y proteger rutas y caminos rurales.

En paralelo, se activaron mecanismos de cooperación internacional para reforzar la capacidad operativa. Desde Chile arribaron recursos aéreos destinados a fortalecer el combate desde el cielo, en una estrategia conjunta que apunta a ganar tiempo y reducir el impacto del fuego sobre zonas sensibles de la cordillera patagónica.

El impacto económico del desastre también forma parte de la agenda oficial. El Banco Nación anunció líneas de crédito especiales y la prórroga de vencimientos para productores agropecuarios y pequeñas y medianas empresas afectadas por los incendios. Estas medidas buscan aliviar la situación financiera de quienes vieron comprometida su actividad productiva y facilitar la recuperación una vez superada la emergencia.

El sector privado, por su parte, realizó aportes relevantes para sostener el operativo. Empresas estratégicas colaboraron con la provisión de combustible, infraestructura para almacenamiento de agua y equipamiento clave para las tareas de asistencia y control. En el área sanitaria, se reforzó la presencia de ambulancias y equipos de atención rápida para asistir tanto a brigadistas como a vecinos que puedan verse afectados por el humo o las altas temperaturas.

Según el último relevamiento oficial, más de veinte focos lograron ser extinguidos, aunque todavía persisten puntos activos que demandan atención permanente. La prioridad sigue siendo la protección de las zonas habitadas, la seguridad de la población y la preservación de los ecosistemas dañados por el avance del fuego.

Mientras continúan los trabajos en el terreno, las autoridades remarcan la importancia de la prevención y el uso responsable del fuego, especialmente en regiones vulnerables durante la temporada estival. La recuperación ambiental y productiva de las áreas afectadas será un proceso largo, pero el esfuerzo coordinado busca sentar las bases para reducir los daños y acompañar a las comunidades que hoy enfrentan una situación crítica.

 


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