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Hace calor en La Casa...

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Intrépida, la autora de la columna (oficialista pura y dura) mira puertas adentro y desentraña algunas cuestiones que a algunos puede que no les guste mirar. La autocrítica es sana.

El dueño, los inquilinos y los perritos, afuera, los vecinos. Hace calor y pocos se dan cuenta.
El dueño, los inquilinos y los perritos, afuera, los vecinos. Hace calor y pocos se dan cuenta.

Por la Sra. de Salem

“La Casa está en Orden”, que frase de don Raúl ¿No? Mmm, la casa está en orden... Naaa es un caos la casa. El Dueño es re buena gente, quiere mantenerla linda, quiere tenerla limpia, quiere saber siempre como esta todo. Pero los inquilinos de la casa ¡por Dios! Ni le cuentan que en algunas partes ¡La casa se cae!

Nuuu... ¡Es mejor que no sepa!! ¡Ja! Ellos, inquilinos. Solo eso. Están los que dejaron la moto para subirse a la 4x4. Los que cambiaron el barrio de la periferia para mudarse a la villa veraniega. También están los que no quieren perder lo obtenido, jaja. Los inquilinos foráneos que desembarcaron en la casa y hoy, bueh, hoy mejor olvidar.

También hay inquilinos comprometidos que quieren tener la casa en orden y los inquilinos que “por ahora”, y solo por ahora, no tienen otro lugar más donde vivir. Por eso ni la limpian, ni la cuidan, pero están.

Están los inquilinos humildes, los que laburan como esclavos para ayudar a mantenerla. Ellos se pintan la cara y salen a la calle todos los días a remarla ¡Ja!

Y ojo, siempre voy a repetir: ¡Muy buena gente el dueño de la casa! Que es, además, dueño de una fábrica de pastas. Ñoquis, creo, son la especialidad. Y claro, están los amigos incondicionales del dueño de casa. ¡Treintena de bien intencionados amigos! Ellos, que dibujan y diagraman, y diagraman y dibujan, y dibujan. O sea, aja. Y eso sí, tiene muchos perros que lo cuidan. Una perrada grande, tienen. La mayoría de Él. Pero también los hay de los inquilinos. Algunos gorditos, comen muy bien y otros no tanto. Además, otros reciben las sobras de las sobras.

Este señor, el bonachón dueño de casa, también tiene vecinos mala entraña... Seee, vecinos que envenenan la perrada porque los inquilinos los descuidan. Porque, claro, los perros, aunque los pateen, siguen fieles a su amo. Pero ojo. Los perros le aguantan la patada solo al amo, no a los otros humanoides que habitan esta gran casa. Y eso, ¡eso pareciera que el inquilinato y los amigazos y los amigos de los amigos de los amigazos no entienden! Es al amo, al dueño, a quien los inquilinos pobres y la perrada grande cuidan y obedecen. No a ellos ¡Ja!

La gran casa pareciera ser que se está convirtiendo en un gran horno nazi, con una sola diferencia, ¡no se van a quemar pobres personas por ser de otra raza, va a ser el gran holocausto de la obsecuencia. Y claro ¡ahí van a aprovechar los vecinos para hacer las "listas", emulando a la "Schindler's list"! Será casi lo mismo, nada más que focalizándose en la gran manada de canes que rodea la casa.

Cuidado, los inquilinos y demás habitantes deberían estar más alerta. Los pichichos evolucionaron. ¡Si! Algunos ya hasta ¡razonan!. y ya hay tantos en cada lista.

Mientras los inquilinos eligen quien sube al arca de Noe y acumulan provisiones para pasar el diluvio, la pichichada y los inquilinos más pobres ya sueñan con ser los “Nuevos Ricos” de alguna Casa Vecina.

El Dueño de la gran casa ¡que buen hombre! Debería salir un poco más para afuera, si… Él y solo Él puede sacudirse el saco, llamar al servicio meteorológico y, dar alerta de diluvio. Sacarle la leña al horno y bajarle la temperatura. Pero para eso tendría que echar a unos cuantos “inquilinos” Mmm....

¿REALIDAD LO QUE ESCRIBO? Naaa, solo una fantasía un tanto inverosímil. Jijiji. ¿O NO?. .Jijiji, Desvaríos, desvaríos y más desvaríos ¿La Casa? ¡La Casa está en orden! o ¿no?? Jajaja.

(*) Militante, docente y amiga del dueño de La Casa.


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