En Embarcación, el intendente Carlos Hugo Funes quedó en el centro de la conversación después de una entrevista radial donde habló sin vueltas sobre la realidad salarial del municipio.
El tema salió a la luz cuando se refirió a los pedidos de algunos concejales que buscaban rever un aumento para los trabajadores, iniciativa que él mismo vetó. En ese marco, Funes fue tajante: “Que los sueldos son bajos, no hay ninguna duda”, y explicó que los haberes actuales vienen de la gestión anterior, sin fondos propios para otorgar mejoras por fuera de las paritarias provinciales.
El jefe comunal no dudó en señalar que “la inflación fue una desgracia” y que, claramente, los salarios “son insuficientes” para la mayoría de los empleados municipales. Sus palabras resonaron fuerte en una localidad donde muchos trabajadores del Estado dependen de esos ingresos para llegar a fin de mes, y donde el costo de vida no da tregua. Sin embargo, el momento que más llamó la atención llegó cuando le preguntaron directamente cuánto cobra él como intendente.
Funes intentó explicar que en la planta política hay distintas categorías y escalafones, pero terminó admitiendo con una risa nerviosa: “Les digo la verdad… no lo sé. Dos millones ochocientos, algo así. Eso entra al cajero, y bueno, se va gastando y se van cumpliendo con las obligaciones personales y con eso vivo”. La respuesta, lejos de calmar las aguas, dejó un sabor amargo entre quienes escuchaban, sobre todo porque contrastaba con la dura realidad que atraviesan los empleados de planta permanente y contratados.
La frase del intendente rápidamente se hizo eco en Embarcación y en otros rincones del departamento. Trabajadores municipales y vecinos remarcaron que esa cifra está muy por encima de lo que percibe la gran mayoría, y que con montos mucho menores hay familias que apenas pueden cubrir lo básico. El episodio dejó en evidencia la brecha que existe entre el discurso oficial y la cotidianidad de los salteños que dependen del municipio, en un contexto donde la inflación sigue golpeando fuerte en el norte provincial.