Una investigación que llevaba meses sin grandes avances dio un giro inesperado en los últimos días en el norte de Salta. Durante un operativo coordinado por las fuerzas de seguridad provincial, fue detenido en Colonia Santa Rosa un hombre vinculado directamente al asesinato de César Daniel “Oreja” Martínez, el exconvicto que fue acribillado en la puerta de su casa en Orán en noviembre del año pasado. El sospechoso, cuya identidad no trascendió oficialmente por cuestiones legales, sería quien conducía una de las motocicletas utilizadas por el grupo armado que ejecutó el crimen.
La captura se concretó aprovechando el marco festivo de la localidad, cuando el hombre, que tenía pedido de detención vigente, decidió regresar a su domicilio. Fue entonces cuando efectivos de la Unidad Especial GAP Orán, junto con personal de Infantería de la Policía de Salta, montaron un operativo relámpago para evitar su fuga. Según trascendió, hubo una fuerte resistencia por parte del entorno familiar del acusado, lo que obligó a intervenir con mayor despliegue táctico para lograr su arresto sin mayores incidentes.
Este avance se enmarca en la causa que lleva adelante la Unidad de Litigio Estratégico contra el Crimen Organizado del Norte, que investiga uno de los homicidios más violentos y resonantes ocurridos en el departamento Orán en los últimos años. La figura penal que se le imputa al detenido es la de homicidio calificado, en calidad de coautor, y su rol en la mecánica del crimen estaría claramente identificado por los fiscales: fue quien manejaba una de las motos que transportaba a los atacantes la noche del hecho.
El brutal ataque ocurrió el 21 de noviembre de 2023, en la ciudad de San Ramón de la Nueva Orán. César "Oreja" Martínez, de 37 años, fue ejecutado con una lluvia de 12 disparos de arma de fuego justo frente a su domicilio, donde cumplía prisión domiciliaria. Lo sorprendente del caso es que Martínez, a pesar de tener dos resoluciones de prisión preventiva vigentes —una por violencia de género y otra por narcotráfico—, había sido beneficiado con el arresto domiciliario por una controvertida decisión del exjuez Claudio Parisi.
La modalidad del crimen fue tan precisa como escalofriante. Cuatro hombres encapuchados llegaron en dos motocicletas hasta la vivienda de Martínez. Sin mediar palabra, abrieron fuego de manera coordinada y luego escaparon rápidamente. Una de las motos utilizadas en la fuga fue hallada abandonada más tarde, tras haber sido impactada por un auto. Ese dato fue clave para reconstruir el recorrido de los atacantes y, ahora, para dar con uno de los involucrados.
El perfil del detenido, según se desprende de fuentes ligadas a la investigación, corresponde al de un integrante de un grupo delictivo con vínculos en actividades ilegales en la zona. Si bien aún no se confirmó si tiene antecedentes penales, los fiscales apuntan a que su participación no fue casual ni aislada. Por el contrario, habría formado parte de un plan bien organizado para eliminar a Martínez, quien en los últimos tiempos se movía con discreción por el barrio donde vivía, sabiendo que tenía cuentas pendientes tanto con la justicia como con actores del hampa local.
La zona norte de Salta, en particular los departamentos Orán y San Martín, viene registrando en los últimos años un incremento de delitos complejos asociados al crimen organizado. Las rutas del narcotráfico que cruzan la frontera con Bolivia, sumadas a la falta de recursos en los sistemas judiciales y de seguridad, generan un caldo de cultivo para que este tipo de episodios no solo ocurran, sino que queden muchas veces impunes. En ese contexto, el caso de “Oreja” Martínez no es un hecho aislado, sino una muestra más del entramado de violencia que atraviesa a varias localidades del norte provincial.
La detención del sospechoso abre una nueva etapa en la investigación. Ahora los fiscales deberán profundizar los interrogatorios, analizar pericias técnicas y buscar vínculos que puedan llevar a identificar a los otros tres autores materiales del ataque. El hecho de que todos hayan actuado encapuchados complica el reconocimiento visual, pero los investigadores confían en que el avance de la causa pueda derivar en nuevas detenciones en el corto plazo.
A nivel local, la noticia fue recibida con expectativa y cierto alivio. Muchos vecinos de Colonia Santa Rosa y Orán aseguran que la presencia de grupos delictivos ha crecido en los últimos años, generando temor en las comunidades. La captura de un presunto sicario, en medio de un evento tan tradicional como las fiestas patronales, evidencia la capacidad de los operativos para aprovechar cualquier descuido y avanzar sobre objetivos concretos.
El crimen de “Oreja” Martínez sigue siendo, hasta el día de hoy, un símbolo de la fragilidad institucional en la lucha contra el crimen organizado en Salta. Que alguien con causas pendientes por violencia de género y venta de drogas haya podido volver a su casa con un dispositivo de monitoreo electrónico, para luego ser asesinado a plena luz del día, plantea serios interrogantes sobre los mecanismos de control y la responsabilidad de los distintos actores del sistema judicial.
Mientras tanto, la investigación continúa. Desde el Ministerio Público aseguran que no se descarta ninguna línea de investigación y que están trabajando para dar con el resto de los implicados. La expectativa es que, con esta detención, se logre desarticular parte del engranaje delictivo que operó tras el asesinato. La justicia, por ahora, avanza. Pero la sombra de la impunidad sigue latente.