Tres allanamientos realizados en los barrios Juan Manuel de Rosas y Juan Pablo II terminaron con dos hombres detenidos, más de 180 dosis de pasta base incautadas, un machete y varios elementos vinculados a una investigación por robos y amenazas. El operativo, a cargo del Grupo de Investigadores del Sector 1C, fue ordenado por la Fiscalía Penal 1 en el marco de una causa iniciada tras reiteradas denuncias vecinales en el barrio 17 de Octubre.
Los procedimientos se llevaron adelante este sábado y permitieron no solo avanzar en la investigación por delitos violentos, sino también descubrir una posible red de narcomenudeo que operaba desde viviendas particulares en la zona norte de la ciudad. La droga secuestrada estaba fraccionada y lista para la venta, lo que refuerza la hipótesis de que los acusados utilizaban estos puntos como base para otras actividades delictivas.
El machete hallado y otros objetos relevantes fueron incorporados como prueba. Ambos sospechosos quedaron a disposición del Juzgado de Garantías 3, mientras continúan las pericias y la toma de declaraciones.
Este caso vuelve a encender las alertas sobre la conexión entre el narcomenudeo y la inseguridad en los barrios periféricos de Salta. La presencia de droga en operativos originados por denuncias de robos con violencia expone un entramado delictivo que se repite en distintas zonas de la capital.
Vecinos del barrio 17 de Octubre habían denunciado robos cometidos con agresividad y amenazas frecuentes. Las investigaciones apuntaron hacia los domicilios allanados, donde se sospecha que los detenidos operaban bajo cierto grado de organización.
Las autoridades esperan que el análisis de los teléfonos secuestrados y otros elementos aporte datos sobre posibles vínculos con más personas o con hechos similares ocurridos en las últimas semanas. Mientras tanto, se reforzará la presencia policial en la zona para evitar nuevos episodios.
Aunque los operativos permitieron sacar droga de circulación y detener a dos personas, desde distintos sectores se insiste en que el abordaje del narcomenudeo debe ir acompañado de políticas integrales que incluyan prevención, contención social y presencia sostenida del Estado en los barrios más afectados.