El fútbol en el Valle de Lerma volvió a ser noticia por los motivos equivocados. Luego de los violentos disturbios registrados el fin de semana pasado durante la semifinal entre Boroquímica y San Agustín, este viernes se concretaron varios allanamientos y detenciones en distintas localidades del Valle. Aunque las autoridades no detallaron la cantidad de personas arrestadas, confirmaron que se trata de barrabravas involucrados en los enfrentamientos.
El operativo fue coordinado por el fiscal penal de Rosario de Lerma, Daniel Escalante, en conjunto con el Ministerio de Seguridad y la Policía de la Provincia. Las causas judiciales apuntan a delitos graves como robo calificado, daños a la propiedad e intimidación pública.
Los procedimientos se desarrollaron en domicilios de Campo Quijano, Rosario de Lerma y zonas aledañas. En algunos casos, los allanamientos se llevaron a cabo a primera hora de la mañana, y se secuestraron elementos relevantes para la investigación: camisetas de los clubes, palos, objetos contundentes, bengalas y dispositivos electrónicos.
Los incidentes durante la semifinal no fueron aislados. Se venía registrando una creciente tensión entre las parcialidades de ambos clubes, y el partido decisivo terminó desbordado por agresiones, destrozos y corridas. La situación obligó a suspender el encuentro y desplegar un fuerte operativo policial para evitar consecuencias más graves.
En respuesta, desde el Ministerio Público Fiscal y Seguridad se viene implementando una estrategia integral para frenar la violencia en el deporte. Entre otras medidas, se reforzaron los controles en los estadios del Valle y se profundizó el uso del derecho de admisión para impedir el ingreso de personas con antecedentes violentos.
La Liga del Valle de Lerma, con fuerte arraigo en los pueblos y barrios del interior salteño, atraviesa un momento crítico. Los organizadores evalúan posibles sanciones para los clubes involucrados, mientras se intenta garantizar que las próximas fechas se desarrollen sin conflictos.
Las autoridades remarcaron que estos operativos buscan no solo sancionar a los responsables, sino también enviar un mensaje claro: la violencia en el fútbol no será tolerada. El objetivo es recuperar el espacio deportivo como lugar de encuentro y disfrute para las familias del Valle.